13 de noviembre de 2015

MUJERES CONSTRUCTORAS DE PAZ: APROPÓSITO DEL ESPECIAL DE LA REVISTA SOHO



MUJERES CONSTRUCTORAS DE PAZ: APROPÓSITO DEL ESPECIAL DE LA REVISTA SOHO


Varias han sido las voces de protesta que ha despertado el nuevo especial de SOHO sobre la Paz en su nueva edición como un homenaje a la reconciliación, en donde muestran a una supuesta ex guerrillera de las FARC con una ex investigadora del DAS. La indignación radica en que resulta complejo como los medios de comunicación distorsionan el papel de las mujeres en este nuevo proceso de paz, entonces, se les muestra como un pedazo de carne y se les hipersexualiza, dejándolas en la trivialidad del morbo y el lucro, reafirmando imaginarios que las muestran como material de consumo. Así se invisibiliza los esfuerzos de las mujeres por ser sujetas políticas, críticas y propositivas en la construcción de paz. 

Desde el REBELDE M.A queremos rechazar a los medios patriarcales, que reafirman aquellas relaciones de subordinación y dominación en la mujer. Creemos que ellas son sujetas fundamentales en la sociedad y van más allá de unas tetas y culos. Son sujetas de derechos, políticas, rebeldes que le han aportado a la construcción de un país en paz, democrático. Por ello resulta fundamental para nosotros hablar de aquellas mujeres que en su día a día y con su trabajo cotidiano han aportado a las transformaciones de Colombia. Sabemos que hay un sin-número de mujeres constructoras de paz, pero haremos alusión a algunas de ellas, sin la intensión de acallar a las muchas existentes. 

María Zabala



En 1988 a María le matan a su esposo y es desterrada de sus tierras en compañía de sus 9 hijos hacia Montería. Al ser desplazada por la violencia, llega a un barrio de invasión de esta ciudad, donde se encontraban muchas mujeres en su misma situación. Pasados los años, ella consigue trabajo en PRODESAL como asesora y en la Corporación María Cano, donde surge la posibilidad de adjudicar unas tierras del INCORA con subsidio de 70%. En compañía de 15 mujeres, optan por esta oportunidad y se trasladan a una finca de 128 hectáreas, a la que llaman El Valle Encantado. Allí deben convivir con los actores armados, específicamente con estructuras paramilitares de” Don Berna”, un día este paramilitar se lleva a todos los jóvenes de la finca para reclutarlos, pero por presiones de las mujeres son devueltos. Ahora ellas se han apropiado de su territorio, cultivándolo y resistiendo a través de los años a los actores armados y al olvido del Estado colombiano.

Maritze Trigos


Nace en Ocaña, Norte de Santander. Es monja porque ve en ello una oportunidad de servir. Es una mujer reconocida por su trabajo con víctimas del conflicto armado. Ha trabajado incansablemente con la Asociación de Familiares de las Victimas de los Hechos de Trujillo (AFAVIT). Trujillo en los años 90`s es azotado por la violencia paramilitar y narcotraficante. Al estar en las estribaciones de la cordillera occidental y que colinda con Chocó, lo convierte en un corredor estratégico. Por ello en el pueblo hicieron presencia dos organizaciones del narcotráfico lideradas por Diego Montoya, alias Don Diego, y otra encabezada por Henry Loaiza Ceballos, alias el Alacrán. La masacre de Trujillo es renombrada por sus magnitudes, ya que entre 1988 y 1994 se registraron, según los familiares y organizaciones humanitarias, 342 víctimas de homicidio, tortura y desaparición forzada. 
A partir de lo anterior, surge un proceso de reconstrucción histórica y reconocimiento de los hechos y responsabilidades. Por sus luchas hacen que el Estado colombiano condene como responsable de la masacre a Loaiza a 30 años de prisión y a Alirio Urueña, representante de las Fuerzas Armadas en esa época, a 44 años. Además se construye el Parque Monumento, en honor a las víctimas en donde se encuentran las tumbas y galerías de expresiones artísticas realizadas por los familiares de las víctimas, este lugar se ha constituido en un espacio de convocatoria socio política, de estudio, denuncia y exigencia de justicia social.

María Emma Wills



Es licenciada en ciencias políticas de la Universidad de los Andes de Bogotá, gran estudiosa de los Derechos Humanos y la violencia en Colombia y el mundo. Además es master en ciencia política de la Universidad de Montreal y un PhD en la Universidad de Texas. Ha sido investigadora del Cinep, profesora de las universidades de los Andes y Nacional, miembro del Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales (Iepri), y del Grupo de Memoria Histórica. En la actualidad es una de las asistentes de Dirección del Centro de Memoria Histórica.
Por su recorrido académico es la única mujer integrante de la Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas, la cual tiene la tarea de contar cómo empezó el conflicto armado colombiano y cuáles han sido sus consecuencias. Tiene como tarea principal sensibilizar y posicionar temas de género en la Comisión.