La
Plaza Che de la Universidad Nacional de Colombia debe ser seguramente el lugar
más referenciado del campus universitario. Quien transita por este, fácilmente
lo identifica no como el centro físico sino social de la comunidad universitaria.
El miércoles 19 de Octubre, quienes atravesaron la plaza, se encontraron que el
mural del Che que está presente como inscripción y huella de memoria había sido
borrado, hecho que había sucedido de manera similar hace unas dos semanas. El
vicerrector Jaime Franky en entrevista con Blu Radio aseguró que no fue una
orden de la administración de la UN, sino que ocurrió por iniciativa de
particulares durante la noche. Para nosotros y nosotras lo importante no radica
fundamentalmente en quien llevo a cabo la acción, cuya logística (varios pisos
de andamios, rodillos, extensores, pinturas, etc.) escapa desde toda lógica a
una iniciativa fortuita e inocente, de la que ni la administración de la UN ni
su división de seguridad tenga noticia alguna. Lo que realmente queremos
discutir en este artículo es el significado de este hecho, lo que representa,
lo que esta atrás y sus posibles consecuencias en la comunidad universitaria.
19 de octubre de 2016
27 de junio de 2016
El Pueblo Manda. Memorias del movimiento ¡A Luchar! -Foto reportaje-
Durante día y medio cerca de 40 integrantes del movimento social y político ¡A Luchar! compartieron sus experiencias, reflexiones y críticas con las decenas de asistentes al Conservatorio-Taller El Pueblo Manda. Memorias del movimiento ¡A Luchar! realizado en la Ciudad Universitaria el viernes y sábado pasado.
Reencuentro de esperanzas
Un homenaje a la vida...
Concurrida participación a la conversación y las reflexiones
Investigadoras e investigadores que trabajan sobre A Luchar también se dieron cita para reflexionar sobre esta experiencia histórica
La Corporación La Maria Cano, El Rebelde Medios Alternativos, La editorial La Fogata, Rebeldía Estudiantil Organizada (REO) y la Coordinadora Estudiantil Uniandina conjugaron esfuerzos con integrantes de A Luchar para darle vida a este espacio de memoria e historia.
25 de marzo de 2016
PÍLDORAS PARA LA MEMORIA.
¡En el viernes santo sangriento ratificamos nuestro derecho a existir!
Hoy hace 55 años, habitantes del Barrio Policarpa de Bogotá, apoyaron a 250 familias sin techo en la toma de predios que aún estaban desocupados en el mismo barrio. Esta fue la segunda gran recuperación de terrenos urbanos impulsada por la Central Nacional Provivienda (CENAPROV), en pro de la lucha de los destachados por el derecho a una vivienda digna.
A partir de los relatos del libro del historiador Álvaro Oviedo Hernández, Memoria y luchas urbanas. Por el derecho a una vivienda digna. Historia de vida de Mario Upegui, es recordado este proceso de lucha y resistencia.
"Un viernes santo fue la batalla campal en la que el Barrio Policarpa ratificó su derecho a la existencia.
(...) Aplicamos el sistema de casas caminantes. Se armaban los ranchos en otra parte y por la noche lo trasladamos hasta el sitio dónde iban a quedar, esos ranchos eran más fuertes, armazón hecho en palos asegurados, y cubiertos en tela asfáltica (...) Entonces dijimos cambiemos la táctica, la policía siempre esta acostumbrada a que nosotros invadamos por la noche.
(...) Invadamos lo que queda aquí de la comunidad del Policarpa con estas familias, aquí caben. (...) Entonces, comenzamos a cuadrar eso y le dijimos a la gente que ya vivía en el Policarpa que los dejara construir en sus lotes una cabaña,una caseta, prefabricada; y todo mundo comenzó a construir. Entonces construyamos unas casas muy livianas, de cuatro durmientes, seis durmientes, ocho durmientes, en todo caso que quedara fácil poderla transportar".
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| Foto: http://concejaljaimecaycedo.blogspot.com.co/2010/09/policarpa-barrio-de-bogota-que-hace.html |
(...) Total, que esa fue una batalla campal que duró desde las tres de la tarde hasta las seis de la tarde, ¡tres horas! De combate de la gente con lo que tenía... yo creo que no ha habido -y creo que es muy difícil que aún pueda haber, salvo algún levantamiento ya insurreccional- en este país, una lucha urbana tan berraca como la que que se vio en el Policarpa y tan bien sincronizada, una respuesta a la retaliación, tan fuerte como esa, donde participaron los niños, abuelos, los jóvenes, las mujeres, todo mundo, todo mundo participó!".
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| Foto: http://concejaljaimecaycedo.blogspot.com.co/2010/09/policarpa-barrio-de-bogota-que-hace.html |
"Entonces dieron orden de disparar y comenzaron a echar plomo, ¡ hijuemadre! A disparar y con bayonetas, con cuchillos en la punta de los fusiles, ¡hijuemadres! amenazando, comenzaron a disparar y a avanzar, y nosotros ataje, dándoles con lo que teníamos, hágale el quite y dele con lo que tenga, pero con toda, eso era una batalla, y entonces también ellos empiezan a sacar polícias heridos, los arrastraban y ellos mismos se los llevaban y nosotros también comenzamos a sacar compañeros heridos".
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| Foto: archivo El Espectador |
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| Foto: http://concejaljaimecaycedo.blogspot.com.co/2010/09/policarpa-barrio-de-bogota-que-hace.html |
"(...) Y la comisión de seguridad orientando, y las enfermeras, hermano, atendiendo heridos, la vimos berraca porque echaban mucha bala, pero los enfrentábamos, bueno combatíamos con todo lo que teníamos, y veo un niño sangrando muy feo y a Luis Vega, que estaba peleando con nosotros por la calle tercera sur entre la carrera décima y el salón cultural, ¡pum´! ahí lo mataron, le pegaron un tiro en la cabeza, le pasó de lado a lado y ahí quedó".
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Foto: cartelurbano.com"El 10 de abril se organizó el entierro del compañero Vega con un desfile muy concurrido hacia el Cementerio Central, donde intervino el compañero Manuel Cepeda. (...) Al Barrio no entraba la policía, no entró como en cinco años". |
13 de noviembre de 2015
MUJERES CONSTRUCTORAS DE PAZ: APROPÓSITO DEL ESPECIAL DE LA REVISTA SOHO
MUJERES CONSTRUCTORAS DE PAZ: APROPÓSITO DEL ESPECIAL DE LA REVISTA SOHO
Varias han sido las voces de protesta que ha despertado el nuevo especial de SOHO sobre la Paz en su nueva edición como un homenaje a la reconciliación, en donde muestran a una supuesta ex guerrillera de las FARC con una ex investigadora del DAS. La indignación radica en que resulta complejo como los medios de comunicación distorsionan el papel de las mujeres en este nuevo proceso de paz, entonces, se les muestra como un pedazo de carne y se les hipersexualiza, dejándolas en la trivialidad del morbo y el lucro, reafirmando imaginarios que las muestran como material de consumo. Así se invisibiliza los esfuerzos de las mujeres por ser sujetas políticas, críticas y propositivas en la construcción de paz.
Desde el REBELDE M.A queremos rechazar a los medios patriarcales, que reafirman aquellas relaciones de subordinación y dominación en la mujer. Creemos que ellas son sujetas fundamentales en la sociedad y van más allá de unas tetas y culos. Son sujetas de derechos, políticas, rebeldes que le han aportado a la construcción de un país en paz, democrático. Por ello resulta fundamental para nosotros hablar de aquellas mujeres que en su día a día y con su trabajo cotidiano han aportado a las transformaciones de Colombia. Sabemos que hay un sin-número de mujeres constructoras de paz, pero haremos alusión a algunas de ellas, sin la intensión de acallar a las muchas existentes.
María Zabala
En 1988 a María le matan a su esposo y es desterrada de sus tierras en compañía de sus 9 hijos hacia Montería. Al ser desplazada por la violencia, llega a un barrio de invasión de esta ciudad, donde se encontraban muchas mujeres en su misma situación. Pasados los años, ella consigue trabajo en PRODESAL como asesora y en la Corporación María Cano, donde surge la posibilidad de adjudicar unas tierras del INCORA con subsidio de 70%. En compañía de 15 mujeres, optan por esta oportunidad y se trasladan a una finca de 128 hectáreas, a la que llaman El Valle Encantado. Allí deben convivir con los actores armados, específicamente con estructuras paramilitares de” Don Berna”, un día este paramilitar se lleva a todos los jóvenes de la finca para reclutarlos, pero por presiones de las mujeres son devueltos. Ahora ellas se han apropiado de su territorio, cultivándolo y resistiendo a través de los años a los actores armados y al olvido del Estado colombiano.
Maritze Trigos
Nace en Ocaña, Norte de Santander. Es monja porque ve en ello una oportunidad de servir. Es una mujer reconocida por su trabajo con víctimas del conflicto armado. Ha trabajado incansablemente con la Asociación de Familiares de las Victimas de los Hechos de Trujillo (AFAVIT). Trujillo en los años 90`s es azotado por la violencia paramilitar y narcotraficante. Al estar en las estribaciones de la cordillera occidental y que colinda con Chocó, lo convierte en un corredor estratégico. Por ello en el pueblo hicieron presencia dos organizaciones del narcotráfico lideradas por Diego Montoya, alias Don Diego, y otra encabezada por Henry Loaiza Ceballos, alias el Alacrán. La masacre de Trujillo es renombrada por sus magnitudes, ya que entre 1988 y 1994 se registraron, según los familiares y organizaciones humanitarias, 342 víctimas de homicidio, tortura y desaparición forzada.
A partir de lo anterior, surge un proceso de reconstrucción histórica y reconocimiento de los hechos y responsabilidades. Por sus luchas hacen que el Estado colombiano condene como responsable de la masacre a Loaiza a 30 años de prisión y a Alirio Urueña, representante de las Fuerzas Armadas en esa época, a 44 años. Además se construye el Parque Monumento, en honor a las víctimas en donde se encuentran las tumbas y galerías de expresiones artísticas realizadas por los familiares de las víctimas, este lugar se ha constituido en un espacio de convocatoria socio política, de estudio, denuncia y exigencia de justicia social.
María Emma Wills
Es licenciada en ciencias políticas de la Universidad de los Andes de Bogotá, gran estudiosa de los Derechos Humanos y la violencia en Colombia y el mundo. Además es master en ciencia política de la Universidad de Montreal y un PhD en la Universidad de Texas. Ha sido investigadora del Cinep, profesora de las universidades de los Andes y Nacional, miembro del Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales (Iepri), y del Grupo de Memoria Histórica. En la actualidad es una de las asistentes de Dirección del Centro de Memoria Histórica.
Por su recorrido académico es la única mujer integrante de la Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas, la cual tiene la tarea de contar cómo empezó el conflicto armado colombiano y cuáles han sido sus consecuencias. Tiene como tarea principal sensibilizar y posicionar temas de género en la Comisión.
6 de noviembre de 2015
A 30 años del Holocausto en el Palacio de Justicia
A 30 años del Holocausto en el Palacio de Justicia
“El palacio es la forma de recordar hasta
dónde puede llegar la guerra.
El palacio es para decir nunca más, para decir:
esta es la barbarie y no queremos volver a tenerla”
El 6 de noviembre de 1985 siendo las 11 de la mañana el Movimiento 19 de Abril (M-19) se toma las instalaciones del Palacio de Justicia al mando de Luis Otero Cifuentes, miembro del Comando Superior. Entran dos camiones con guerrilleros por la puerta del sótano del Palacio, mientras que otro grupo que había ingresado vestidos de civil horas antes se tomó el primer piso y la puerta principal. El objetivo del M-19 en la toma era enjuiciar públicamente al presidente Belisario Betancur (1982-1986) por su incumplimiento de las promesas de paz y por su traición a los acuerdos suscritos en 1984 en Hobo, Corinto y Medellín, donde se pretendían acuerdos de cese al fuego entre el Gobierno Nacional y esta guerrilla.
Hacia la 1 de la tarde ingresan 3 tanques del ejército por el sótano y bajan helicópteros a la azotea del Palacio con comandos especiales para comenzar el intento de retoma. A pesar de existir voluntad política del M-19 para dialogar con el Gobierno, el Estado mayor arremete contra los guerrilleros para intentar un retoma a “sangre y fuego”. Tras la toma, el Ejército y la Policía reaccionaron. Rodearon el edificio y empezaron una operación que se extendió hasta el siguiente día.
En la mañana del 7 de Noviembre, los heridos son los primeros en salir, luego, hacia las 2 de la tarde sale un grupo grande de civiles de las instalaciones, muchos fueron llevados a la Casa del Florero para verificar identidades, aquellos que no eran Magistrados y por lo cual no eran reconocidos como personas públicas y reconocidas, fueron objeto de sospecha, posteriormente fueron conducidos al Cantón Norte y a la Escuela de Caballería de la Policía dónde son torturados y desaparecidos, muchos en busca de culpables de una masacre que fue gestada desde el sector militar.
Desde el primer momento de la toma por parte del M-19 se buscaron mecanismos de diálogo con el gobierno que hizo oídos sordos a la situación que se presentaba al interior del Palacio, tanto así que ningún funcionario de presidencia quiso atender las llamadas que Darío Reyes Echandía, Presidente de la Corte Suprema de Justicia le hizo al presidente Betancur y este tuvo que pedir un alto al fuego por medio de una llamada a Caracol Radio, que vale la pena mencionar, parecían más pendientes del suceso periodístico que estaban cubriendo, que de la situación de los rehenes que se encontraban en medio de la confrontación.
Existen versiones que afirman como el Ejército tenía conocimiento sobre la Toma planeada por el M-19: "El M-19 planea tomarse el edificio de la Corte Suprema de Justicia el jueves 17 de octubre, cuando los magistrados estén reunidos, tomándolos como rehenes al estilo Embajada de Santo Domingo” dice nota anónima, de la cual tenían conocimiento los Militares. De acuerdo a lo anterior, es reforzada la seguridad en el Palacio en fechas anteriores al Holocausto, pero intempestivamente el 5 de Noviembre es suspendida esta acción. Para lo cual se cree que el Ejército de manera premeditada pretendía acorralar al M-19 en el Palacio.
Los sucesos de la retoma son confusos, se habla de un “golpe de Estado” por parte del Ejército que en ningún momento consultó con presidencia sobre la manera de proceder frente a la toma del Palacio. Por eso el ex presidente Betancur siempre ha dicho que no fue él quien ordenó la entrada de tanques del Ejército, aunque tampoco ha señalado responsables por lo sucedido. Es por eso que 30 años después de lo ocurrido en el Palacio de Justicia no todos los hechos han sido esclarecidos en su totalidad, en parte por poco interés del gobierno y de las autoridades correspondientes en hacer las investigaciones pertinentes, ni todos los culpables han respondido por los sucesos ocurridos, pese a que dos de los principales autores de esto (Alfonso Plazas Vega y Jesús Armando Arias Cabrales) han sido condenados. El informe de medicina legal confirma que las muertes de casi todos los rehenes dentro del Palacio no fueron ocasionadas por los guerrilleros del M-19, puesto que varias personas adentro murieron producto de los explosivos usados por el Ejército. Los guerrilleros del M-19 siempre buscaron el diálogo, es por eso que Andrés Almarales también habla con Caracol Radio buscando por una última vez, una instancia de interlocución con el gobierno.
Amanece el 6 de Noviembre de 2015. Colombia recuerda con horror el llamado Holocausto del Palacio de Justicia, ya son 30 años del fatídico hecho y pareciera que hoy como hace treinta años lo único que importa es buscar un culpable a quien responsabilizar de todo, entonces dicen algunos que la culpa fue del M-19 por tomarse el Palacio y el Ejército cumplió con su deber constitucional de preservar las instituciones, otros dicen que la culpa fue del Ejército por el uso desmedido de la fuerza y por haberle negado tanto a la guerrilla como al gobierno una posibilidad de diálogo que hubiera podido evitar este episodio tan lamentable; otros dicen que Belisario Betancur es el único culpable puesto que nunca quiso intervenir en la manera como el Ejército actuó durante la toma y que por el contrario lo que hizo fue ordenar que en ningún medio de comunicación se ahondara en lo que sucedía en el Palacio en aquel momento.
Recordamos que hace 10 años atrás fue lo mismo, los medios de comunicación con todo su despliegue hacían grandes especiales contando lo sucedido, entrevistando a los pocos sobrevivientes e indignándose por los 98 muertos, sin mencionar nunca a quienes salieron vivos de aquel lugar y no volvieron jamás a sus casas. Parece que deben cumplir años las atrocidades para que valgan la pena los titulares, para que la memoria cobre vida, para que Colombia sufra de indignación y para que exploten las redes sociales con múltiples hashtag de rechazo.
En el 2015 como en 1985 pareciera que lo único que se ha pretendido desde el gobierno, es que la gente olvide lo sucedido, que haga de cuenta que jamás pasó. En el 85 la manera de desviar la atención fue Millonarios Vs. Unión Magdalena, un partido intrascendente transmitido cuando los partidos del fútbol profesional colombiano no se transmitían debido a que eran un riesgo para la asistencia a los estadios. El día de hoy cualquier extranjero que pase por la Plaza de Bolivar jamás imaginaría lo que allí sucedió treinta años atrás, no hay en aquel lugar ni una pequeña placa que dé cuenta de lo sucedido allá, hay un nuevo Palacio de Justicia construido totalmente distinto al anterior como si se quisiera ocultar que allí sucedió quizás uno de los momentos más vergonzosos de los últimos treinta años en Colombia, pareciera que los únicos que recuerdan lo ocurrido, son los familiares de Ana Rosa Castiblanco, Cristina del Pilar Guarin Cortés, Bernardo Beltrán Hernández, Lucy Amparo Oviedo Bonilla, Glora Anzola de Lanao, Carlos Augusto Rodríguez Vera, Norma Constanza Esguerra Forero, Luz Mary Portela León, David Suspes Celis, Irma Franco Pineda, Hector Jaime Beltrán Fuentes, Gloria Stella Lizarazo Figueroa y Carlos Horacio Urán Rojas que sosteniendo las fotos de sus familiares desaparecidos imploran que tengamos en cuenta alguno de esos nombres y les ayudemos a saber qué fue lo que hicieron con sus seres queridos y por qué lo hicieron más allá de seguir discutiendo quien tuvo toda la culpa. La principal conclusión en tiempo de paz es que la garantía de no-repetición debe ser un compromiso de que todos los actores hagan parte de la reconstrucción transparente de la verdad histórica. A 30 años del Holocausto del Palacio de Justicia, es evidente que la complicidad en el silencio es el peor martirio para las víctimas. Otro reto para la Comisión de la Verdad.
20 de agosto de 2015
50 años después: El MIR Chileno
En agosto de 1965 en condiciones de clandestinidad el Movimiento 3 de noviembre (M3N), Vanguardia Revolucionaria Marxista, el Movimiento Revolucionario Comunista y el Partido Obrero Revolucionario junto con pequeñas agrupaciones de sindicalistas, cristianos radicales y anarquistas realizaron el congreso constitutivo del Movimiento de Izquierda revolucionaria de Chile. Su declaración de principios publicada un mes después iniciaba diciendo “El MIR se organiza para ser la vanguardia Marxista-Leninista de la clase obrera y de las capas oprimidas de Chile que buscan la emancipación nacional y social.” Habían decidido unirse en busca de una alternativa a la izquierda parlamentaria representada por el Partido comunista y el Partido Socialista de Chile, así mismo lo hicieron para dejar de lado los debates Pro-Chinos y Pro-Soviéticos que por aquel tiempo parecían ser lo único que ocupaba las agendas de la izquierda a nivel mundial. Conformado principalmente por jóvenes de menos de veinticinco años que se dejaron contagiar por la ilusión y el optimismo generado a partir del triunfo de la Revolución Cubana, el MIR adoptó las tesis del guevarismo y entendieron que su objetivo no era sólo la construcción de un Estado socialista que mejorara las condiciones laborales de la clase trabajadora, el proceso revolucionario al que le apostaban tendría que pasar necesariamente por la construcción de nuevos sujetos, de la mujer y del hombre nuevos. Por eso, y a diferencia de los partidos comunistas tradicionales, ellos apuntaron a la construcción de cuadros políticos que no solamente sirvieran para la consolidación de la estructura partidaria hacia adentro, sino que pudieran insertarse en las comunidades y mejor aún salir de ellas para desarrollar la tesis del poder popular, la lucha y el empoderamiento desde abajo, por eso con el paso de los años no fue únicamente la sigla del MIR abarcando todos los espacios, fue también el Movimiento de Trabajadores Revolucionarios (MTR), el Movimiento Universitario de Izquierda que pasaría a ser el Frente de Estudiantes Revolucionarios (FER), el Movimiento de Campesinos Revolucionarios (MCR) conformado también por indígenas mapuches y el Frente de Mujeres Revolucionarias (FMR) que desarrollando trabajo clandestino crecieron de tal manera que hicieron que la misma conducción del MIR se replanteara sus tesis políticas para que no fueran los campesinos, estudiantes, mujeres y los intelectuales los que debían seguir a la clase obrera como la conductora de la revolución, el proceso revolucionario debía ser conducido por todos los pobres y por los que quisieran que la situación fuera completamente distinta, más digna, más justa. En sólo cinco años el MIR pasaría a ser un protagonista de la vida política Chilena, una organización político militar que tomaba tierras, convocaba huelgas sectoriales, era buscada por periodistas de todas partes para escuchar sus planteamientos.
En 1970 decidieron apoyar el proceso de la Unidad Popular que logró poner a Salvador Allende en la presidencia, sin embargo, durante los tres años que duró su gobierno no fueron un actor pasivo, el MIR conformó el esquema de seguridad personal de Allende, además de eso fueron críticos con la Vía Chilena al socialismo y profundizaron su trabajo en las comunidades y entonces fueron más reclamos, más huelgas, más tomas . Llegó septiembre de 1973 y la historia le daba la razón al MIR, el intento pacífico de Allende había sido aplastado, la dictadura militar golpeó el trabajo que tenían en las comunidades, a pesar de ello, la respuesta que dieron fue “El MIR no se asila”, el trabajo del MIR se encaminaba a reconstruir la estructura partidaria con el único objetivo de hacerle frente a la dictadura, el primer lider mirista asesinado fue Bautista Von Schouwen en diciembre de ese mismo año, en octubre de 1974 Miguel Enríquez moriría en combate, ambos responsables políticos del MIR tenían sólo treinta años. Tras ellos también murieron Luciano Aedo, los hermanos Vergara y más quinientos ochenta miembros y simpatizantes del MIR.
Su trabajo por ser clandestino no tenía que apartarse de la sociedad, por eso y a pesar de las tantísimas muertes, el MIR seguía presente y cada mes (Si las condiciones lo permitían) bajo las puertas de algunas casas aparecían números impresos de El Rebelde denunciando los atropellos de la dictadura, la crisis económica y dando noticias de la resistencia de muchos grupos a la dictadura.
En 1987 empezó la división del MIR cuando tres sectores se enfrentaron a la hora de decidir el accionar partidario, la declaración de principios no se cuestionó nunca, eran los métodos los que los enfrentaban, fue así como surgió el “MIR Consecuente”, el “MIR Político” y el “MIR Histórico”. La posición de la primera fracción era la de privilegiar la lucha armada sobre cualquier otro método, la segunda fracción proponía dejar de lado cualquier accionar armado para preservar la fuerza, y la tercera planteaba seguir combinando los métodos de lucha de acuerdo al momento político, fue así como a inicios de los noventa y con el fin de la dictadura, el MIR se fragmentaría dando origen al “MIR Ejército Guerrillero- Patria Libre” liderado por el ala “consecuente” del MIR, el ala “política” se plegó al partido socialista y a varios partidos de centro izquierda argumentando que el MIR ya no tenía razón de ser después de la dictadura; llamando a su programa político y a su accionar electoral “Neo-mirismo”. Por su parte la fracción histórica del MIR realiza en V congreso en 1998 que dio origen a la Segunda Declaración de Principios del MIR que no es más que un complemento a la primera declaración de 1965 y en la que llama a otros sectores políticos distintos al Marxismo-Leninismo a la construcción de un país y un continente propicios para la vida digna. Si bien, en la actualidad el MIR no tiene la fuerza que tuvo en su primer momento, sigue siendo un actor político presente en varios sectores de Chile, cabe destacar que el MTR, el FER, el MCR y el FMR siguen existiendo junto con el MIR después de cincuenta años. Además de ser un proyecto querido y respetado por muchas corrientes de la izquierda chilena y latinoamericana
En la celebración de sus cincuenta años, las divisiones siguen vigentes y el enfrentamiento ahora es por atribuirse la autoridad moral de hablar de la historia del MIR en Chile, desautorizando a quienes hoy hablan de “Neo-mirismo” o así mismo criticando a los que decidieron continuar con el proceso y la estructura histórica del MIR.
Más allá de celebrar los cincuenta años de un partido político, de una sigla, lo importante debe ser celebrar y rescatar los cincuenta años de un proyecto, de una idea: El mirismo, que no es más que la experiencia de las luchas sociales latinoamericanas articuladas al proyecto socialista, al humanismo y la construcción de nuevas personas para una realidad totalmente diferente.
Perdonarán que este artículo sea una especie de canto a la bandera, un recuento romántico del heroísmo de quienes hicieron y hacen parte del MIR, pero resulta difícil no contar tantas acciones y actitudes loables de un proceso que después de tanto tiempo y en un lugar tan distante sigue siendo un modelo a seguir para tantos jóvenes que soñamos y queremos un futuro distinto.
27 de julio de 2015
POR LA VERDAD Y LA REPARACIÓN #OPERACIÓNORIÓN ¡NUNCA MÁS!
POR LA VERDAD Y LA REPARACIÓN #OPERACIÓNORIÓN ¡NUNCA MÁS!
La Operación Orión fue un operativo militar llevado a cabo entre el 16 y el 20 de octubre de 2002 por miembros de las Fuerzas Militares y Policía Nacional con apoyo de la Fuerza Aérea de Colombia, en la Comuna 13 San Javier de la ciudad de Medellín. El operativo buscaba acabar con la presencia de milicias urbanas de las guerrillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y los Comandos Armados del Pueblo (CAP).
En este operativo participaron tropas de la IV Brigada, comandada por el entonces general Mario Montoya, en conjunto con el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), fuerzas especiales de la Policía Nacional y la Fiscalía. Se calcula que participaron cerca de mil hombres que ingresaron por tierra y aire a los barrios El Salado, Independencias I, II y III y Nuevos Conquistadores. A esas fuerzas se sumaron paramilitares del Bloque Cacique Nutibara de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
El Bloque Cacique Nutibara perteneciente a las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), realizó operaciones conjuntas con la fuerza pública para erradicar las milicias de las guerrillas en la comuna 13. Los paramilitares se asentaron en el barrio La Palomera y la Arenera. Desde donde coordinaban con las fuerzas Estatales por medio de un teniente hasta ahora no identificado de la estación de policía de San Cristóbal. Principalmente, para no coincidir en el mismo espacio en el trascurso de las operaciones, y para identificar y ejecutar presuntos milicianos, guerrilleros capturados.
No hay duda de toda la fuerza impulsada por las AUC en esta operación, pues como ya ha narrado a la fiscalía alias Don Berna, uno de los mayores asesinos de los últimos años en Colombia, según él el Estado fue quien pidió la ayuda de ellos para la expulsión de los focos guerrilleros asentados en esta parte de la ciudad de Medellín. Demostrando así que no existe duda de la participación de estos en el desarrollo de la operación, y contradiciendo lo dicho por el General Mario Montoya, donde afirma que es imposible asegurar que las Autodefensas hicieren presencia en el territorio de la Comuna 13 de Medellín.
Los enfrentamientos dejaron 14 muertos, entre guerrilleros, soldados, policías y civiles. También hubo 355 detenidos de los cuales no fueron judicializados sino 5 de los capturados los demás aún permanecen desaparecidos.
Casos como este se multiplican por miles en la Comuna 13. A lo largo del 2002 y en los años posteriores (2003-2004), sus habitantes fueron sometidos a un sinnúmero de violaciones a sus Derechos Humanos y sus libertades han sido constantemente mancilladas: allanamientos ilegales, capturas masivas, tratos crueles, asesinatos de civiles, constantes enfrentamientos armados, desplazamientos masivos, reclutamiento forzado de niños y jóvenes, ejecuciones extrajudiciales, torturas, desapariciones forzadas.
Por esto desde el año 2012 a los 10 años de lo ocurrido, se conformo una Comisión Internacional de Esclarecimiento sobre las graves violaciones a los Derechos Humanos ocurridos en la Comuna 13 de Medellín, entre los años 2002 y 2003, que pretende ser un ejercicio de memoria y esclarecimiento histórico de los hechos, con la participación crucial de sus victimas y testigos que permita ayudar a la Fiscalía en el Esclarecimiento de los hechos.
Hoy luego de 3 años de la creación y organización de esta comisión las victimas en compañía de la Fiscalía y el CTI volvieron al barrio La Arena, al sector de La Escombrerera, lugar que se convirtió en la fosa común más grande del mundo según las investigaciones, pero volvieron en busca de la vedad, en busca de sus familiares y con la intención de hacer la excavación y la búsqueda de 95 personas desaparecidas que la Fiscalía tiene documentadas, esperando que esta excavación permita encontrar a los demás desaparecidos, como lo esperan sus familiares que hoy ruegan porque no sean olvidados en la impunidad.
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