10 de julio de 2011

LA OTRA JUGADA DE LA PRIVATIZACIÓN: CIERRE DE LA CLÍNICA CARLOS LLERAS

¿Todavía nos queda alguna duda sobre la privatización de la Educación Pública?, además del proceso gradual de privatización que han sufrido las universidades a lo largo de varias décadas, se concretará este proceso con la contundente reforma neoliberal a la ley 30. Pero acompañado de esto, el área de salud de la Universidad Nacional de Colombia sufre otra contienda porque una vez más le van a cerrar su hospital universitario, en este caso es la Clínica Carlos Lleras.

La Facultad de Medicina desde hace varios años ha tenido graves problemas con las prácticas de sus estudiantes, pues con el cierre del Hospital San Juan de Dios (ocurrido hace más de 11 años), los estudiantes no habían encontrado lugar para realizar sus prácticas. En el año 2008 se logró firmar un acuerdo con la administración de la Clínica Carlos Lleras: "Con este convenio vamos a ayudar a prestarle un servicio a la gente menos favorecida y a la Universidad en su desarrollo académico e investigativo. Consideramos que es uno de los actos que va a batir récord en el esquema de la medicina en Colombia", enfatizó el representante legal de la Fundación Carlos Lleras para ese entonces.

Y podemos decir que se batió record en la medicina colombiana, pues ahora miles de pacientes no podrán ser atendidos, centenares de estudiantes no tendrán donde hacer sus prácticas y una gran cantidad de funcionarios quedarán desempleados, claro que se batió record, de esos records que sólo el capitalismo sabe hacer, records de miseria y explotación.

Pero podemos decir con lastima, que este no nos sorprende, pues es una de las estrategias de mediación mediática usada por el sistema para hacernos creer que la posibilidad más viable es la privatización, porque como el Estado no tiene suficientes fondos (porque todo se va en armas y pago a la deuda externa) para brindar educación de calidad, entonces lo único que se puede hacer es permitirle el ingreso al sector privado para que logre “salvar” la crisis educativa en la que nos encontramos. No se nos haga raro, que este suceso con el área de la salud de las universidades públicas sea una excusa para reafirmar la necesidad de aprobar la reforma neoliberal a la ley 30.

Exigimos salud y educación de calidad y para el pueblo, no podemos permitir que los carruseles de la salud, de la educación y de todo este sistema mentiroso y explotador nos sigan usurpando lo que es nuestro, que nos priven de nuestros derechos y los vuelvan mercancía. Seguiremos luchando por la construcción de la nueva sociedad, una sociedad verdaderamente justa, donde si tengamos nombres y no números, donde no seamos un precio sino un ser humano.