27 de julio de 2015

POR LA VERDAD Y LA REPARACIÓN #OPERACIÓNORIÓN ¡NUNCA MÁS!


POR LA VERDAD Y LA REPARACIÓN #OPERACIÓNORIÓN ¡NUNCA MÁS! 




La Operación Orión fue un operativo militar llevado a cabo entre el 16 y el 20 de octubre de 2002 por miembros de las Fuerzas Militares y Policía Nacional con apoyo de la Fuerza Aérea de Colombia, en la Comuna 13 San Javier de la ciudad de Medellín. El operativo buscaba acabar con la presencia de milicias urbanas de las guerrillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y los Comandos Armados del Pueblo (CAP).

En este operativo participaron tropas de la IV Brigada, comandada por el entonces general Mario Montoya, en conjunto con el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), fuerzas especiales de la Policía Nacional y la Fiscalía. Se calcula que participaron cerca de mil hombres que ingresaron por tierra y aire a los barrios El Salado, Independencias I, II y III y Nuevos Conquistadores. A esas fuerzas se sumaron paramilitares del Bloque Cacique Nutibara de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).

El Bloque Cacique Nutibara perteneciente a las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), realizó operaciones conjuntas con la fuerza pública para erradicar las milicias de las guerrillas en la comuna 13. Los paramilitares se asentaron en el barrio La Palomera y la Arenera. Desde donde coordinaban con las fuerzas Estatales por medio de un teniente hasta ahora no identificado de la estación de policía de San Cristóbal. Principalmente, para no coincidir en el mismo espacio en el trascurso de las operaciones, y para identificar y ejecutar presuntos milicianos, guerrilleros capturados.

No hay duda de toda la fuerza impulsada por las AUC en esta operación, pues como ya ha narrado a la fiscalía alias Don Berna, uno de los mayores asesinos de los últimos años en Colombia, según él el Estado fue quien pidió la ayuda de ellos para la expulsión de los focos guerrilleros asentados en esta parte de la ciudad de Medellín. Demostrando así que no existe duda de la participación de estos en el desarrollo de la operación, y contradiciendo lo dicho por el General Mario Montoya, donde afirma que es imposible asegurar que las Autodefensas hicieren presencia en el territorio de la Comuna 13 de Medellín.

Los enfrentamientos dejaron 14 muertos, entre guerrilleros, soldados, policías y civiles. También hubo 355 detenidos de los cuales no fueron judicializados sino 5 de los capturados los demás aún permanecen desaparecidos.

Casos como este se multiplican por miles en la Comuna 13. A lo largo del 2002 y en los años posteriores (2003-2004), sus habitantes fueron sometidos a un sinnúmero de violaciones a sus Derechos Humanos y sus libertades han sido constantemente mancilladas: allanamientos ilegales, capturas masivas, tratos crueles, asesinatos de civiles, constantes enfrentamientos armados, desplazamientos masivos, reclutamiento forzado de niños y jóvenes, ejecuciones extrajudiciales, torturas, desapariciones forzadas.

Por esto desde el año 2012 a los 10 años de lo ocurrido, se conformo una Comisión Internacional de Esclarecimiento sobre las graves violaciones a los Derechos Humanos ocurridos en la Comuna 13 de Medellín, entre los años 2002 y 2003, que pretende ser un ejercicio de memoria y esclarecimiento histórico de los hechos, con la participación crucial de sus victimas y testigos que permita ayudar a la Fiscalía en el Esclarecimiento de los hechos. 

Hoy luego de 3 años de la creación y organización de esta comisión las victimas en compañía de la Fiscalía y el CTI volvieron al barrio La Arena, al sector de La Escombrerera, lugar que se convirtió en la fosa común más grande del mundo según las investigaciones, pero volvieron en busca de la vedad, en busca de sus familiares y con la intención de hacer la excavación y la búsqueda de 95 personas desaparecidas que la Fiscalía tiene documentadas, esperando que esta excavación permita encontrar a los demás desaparecidos, como lo esperan sus familiares que hoy ruegan porque no sean olvidados en la impunidad.