23 de enero de 2016

Aclaración de la coordinación local Bogotá ante la reciente convocatoria ciudadana a un paro nacional desde el 24 de enero.



1. Hoy 21 de enero de 2015 nos dirigimos a la población colombiana. Organizaciones sociales, juveniles, independientes y asociados, individuos y ciudadanas indignadas de Bogotá, nos sumamos a la convocatoria al Paro Nacional que inicia el próximo domingo 24de enero con movilizaciones ciudadanas en todo el país. Nos dirigimos a cada una y cada uno de los colombianos y colombianas que día a día le dan vida a este país: amas de casa, estudiantes, campesinos, indígenas, vendedoras, conductores, profesores, periodistas, artistas, desempleados… la lista sería larga pero es a esa gran diversidad de sujetos a quienes nos dirigimos para ACLARAR algunos aspectos concernientes a la convocatoria que desde hace varios días circula: ¿Por qué convocar un paro un domingo? ¿A quién se leocurriría eso y para qué? Tal vez muchos se lo han preguntado.

2. ¿Qué entendemos por “Hacer un Paro”? Normalmente un paro se asocia al cese total de las actividades por parte de los empleados de una determinada empresa, agremiación o sector productivo; cese de actividades que puede extenderse a la paralización generalizada de actividades en un país. Hoy convocamos a un paro que se presenta como un necesario alto en el camino para observar lo que sucede y viene sucediendo en nuestro país. Un necesario alto en el camino para reflexionar sobre los problemas que aquejan a millones de colombianas y colombianos. Un necesario alto en el camino para proponer posibilidades, para unirnos y hacer de esas posibilidades realidades.

3. Aclaramos que NO somos parte o expresión de ningún partido político tradicional, no somos uribistas o santistas, o vargaslleristas o cardenistas o azules o colorados de todos los matices y de todos tiempos. No podríamos serlo. Somos parte de esa ciudadanía crítica, siempre excluida de las decisiones, a la que se le ha dado la espalda; somos parte de esa ciudadanía indignada con las políticas de los distintos gobiernos de turno; somos esa ciudadanía que defiende lo común, lo público, lo colectivo, lo que es y debe ser de todos y para todos. Razones para manifestarnos hay muchas y de sobra.

4. 'Suben' el salario mínimo por debajo del aumento en los precios de la canasta básica de consumo. Estamos cansados ​de esta política de bajos salarios, política que es mostrada como una supuesta ventaja comparativa frente a otros países; constantemente escuchamos cómo se invita y promueve la inversión de capitales extranjeros en el país a sabiendas que los bajos salarios y las precarias regulaciones laborales significan mayores ganancias para los inversionistas, mientras una gran capa de la ciudadanía trabajadora sufre las consecuencias. Vemos que esta Política ha sido recurrente en los pasados gobiernos. Un salario decente, posible, digno y necesario, no debería fijarse por debajo del precio de la canasta básica de consumo de los hogares.

5. Nos manifestamos para impedir la venta de uno de los activos públicos más saludables del país: ISAGEN. Si se tratara tan solo de dinero, podríamos señalar que solamente diez años de ganancias de la empresa, cubrirían el monto de su afanada venta. Pero el problema es más grande aún: Isagen no es solo una empresa que genera ganancias y energía, se relaciona además con uno de los recursos estratégicos más importantes para la humanidad: el agua y por tanto los ríos, las zonas de páramo y subpáramo, los bosques, embalses y represas. La venta de Isagen es entonces parte de la venta del agua.

6. Se anuncia desde ya la venta de la ETB y de otras empresas públicas; hace poco fue Telecom y gran cantidad de empresas que fueron nuestras y hoy pertenecen a capitales privados. Hoy vemos que dichas ventas ni siquiera han logrado garantizar ­como mínimo la seguridad alimentaria a toda la población colombiana; aún hoy vemos ciudadanos y ciudadanas colombianas que padecen hambre. Los gobernantes no gobiernan, solo negocian para el beneficio de sus intereses individuales, el de sus familias y el del grupo al cual pertenecen. De esto estamos cansados.



7. A las puertas giratorias, a las subastas que no lo son, a la mermelada, a la contratación amañada, al uso de falsos testigos y a las condenas sin juicio, le llamamos corrupción. Al abuso de autoridad también. Al enriquecimiento de unos con la salud de los más ¿cómo no llamarle corrupción? Corrupción es el hurto de los recursos, claro, pero también el uso del poder público para el enriquecimiento de unos sobre el empobrecimiento de las mayorías. Rechazamos la corrupción porque es una de las formas tradicionales de privatización de aquello que nos pertenece a todos, y somos enfáticos en decir que la mejor forma de acabar con la corrupción, es a través de la verdadera democratización del país.

8. Y además quieren subir el IVA y otros impuestos ¿Cuántas comisiones de expertos han terminado por afectarnos en el pasado? Hubo expertos para la reforma a la salud, para la reforma a la educación, ahora los hay para la tributaria ¿Si tan expertos son, por qué sus recomendaciones resultan afectando el bienestar de grandes capas de la población? Expertos son, sí, pero desde hace un buen tiempo dudamos que mucha de esa experticia se dirija al beneficio público y colectivo. Por el contrario consideramos que dicha experticia tiene como objetivo principal recomendar buenos negocios para quienes nos gobiernan y nos han gobernado: negociantes. Aumentar el IVA es acudir a otro impuesto regresivo que encarece más la vida de los ciudadanos ¿en todo ello, es considerada la opinión de la ciudadanía?

9. La política económica del país ha venido siendo enfocada hacia la producción y venta de productos primarios. Por ejemplo, producimos petróleo para vender y luego compramos gasolina a altos precios. Estamos cansados de pagar uno de los galones de gasolina más caros del mundo. Estamos aún más cansados de que estos altos costos no se conviertan en beneficios claros para la gran mayoría de la ciudadanía. Multinacionales, algunos empresarios y por supuesto, muchos de nuestros políticos negociantes, resultan beneficiados de todo ello. Dependemos hoy del precio del petróleo ¿Hasta cuándo seguir dependiendo de la explotación de recursos finitos, que más temprano que tarde terminarán agotándose? ¿hasta cuándo dependeremos de la explotación de recursos que afectan directamente nuestra gran riqueza ambiental? ¿Hasta cuándo seguiremos pensando en dineros ­que como ciudadanía escasamente veremos­ mientras destruimos nuestro medio ambiente vital?

10. La manifestación es amplia y ciudadanos de toda Colombia están participando: saludamos las movilizaciones en Acacias, Arauca, Magangué, Córdoba, Valledupar, Tunja, Bucaramanga, Yopal, Neiva, Ocaña, Barranquilla, Sincelejo, Chía, Medellín, Cali, Bogotá, Manizales, Palmira, Pasto, Buenaventura, Pereira, Ibagué, Barrancabermeja, El sur del Cesar, Armenia, Cartago, Santa Marta, Villavicencio, Buga, Cartagena, Montería, Vista Hermosa, Cúcuta, Florencia, Pitalito, Tuluá, Villanueva e Ibagué, y a todos quienes sigan sumando esfuerzos.

11. Convocamos a la ciudadanía a participar activamente y creativamente en esta jornada. La indignación no se puede seguir agotando en gritos de ¡Ya Basta! Es preciso unir esfuerzos, coordinar acciones comunes, organizar movimientos, impulsar iniciativas y encaminar rumbos comunes, cívicos y populares para ejercer el poder público desde abajo, desde la sociedad civil organizada. Este Paro ha de unirnos por la defensa de los bienes comunes, el trabajo decente, el respeto a la ciudadanía y la participación activa en la vida pública. Esperamos respeto a la movilización e instamos al Señor Alcalde Mayor de Bogotá, Enrique Peñalosa, al gobierno nacional y a todas las autoridades estatales a respetar los derechos políticos y civiles que como ciudadanía ejercemos en la protesta.



El 24­E nos vemos en la Plaza de Bolívar con entusiasmo y voluntad de trabajo colectivo