29 de enero de 2016

¿Esa es la paz de Santos?, Si...sobre lo acontecido en la Universidad Nacional.






El día de ayer jueves 28 de Enero de 2016 la Universidad Nacional recibe una inusual visita a su auditorio principal León de Greiff. El presidente de Colombia Juan Manuel Santos, su Ministra de Educación Gina Parody y el negociador del gobierno en las conversaciones de La Habana con las FARC Humberto de La Calle aparecen de sorpresa en la Alma Mater. Pero ¿a qué se debe tan inusitado encuentro? 

La bienvenida a los primíparos y afortunados nuevos estudiantes de la Universidad Nacional una de las pocas públicas que tiene el país, que está ahogada en deudas pero sigue siendo de las mejores en América Latina, fue la excusa para además de saludar, hacer propaganda a la paz, pero no cualquier paz, sino aquella que propone Santos.

Y es que efectivamente como decía el presidente en el encuentro “éste es el año de la paz” que para nosotros no es más que el año en que se firmará un acuerdo entre el gobierno y una de las guerrillas más viejas del continente, que a pesar de tener grandes enemigos, el fin del conflicto armado como lo conocemos va por qué va, y va por 3 motivos: 1. Existe un clamor del movimiento social y amplias capas de la sociedad por la solución dialogada al conflicto armado, en especial por parte de las víctimas, y una urgencia a la luz del recrudecimiento de la guerra, para sí permitir garantías y otros campos de acción 2. Las guerrillas tienen que cambiar sus estrategias para lograr los cambios políticos que quieren, y esto implica entre otras cosas, actuar en el marco de la legalidad como fuerza política, y 3. El gobierno y quienes manejan el país necesitan garantizar las mejores condiciones de seguridad y tranquilidad para llevar a cabo su proyecto de entrega del país al capital extranjero, es decir, la pacificación de los territorios.


Y esa paz de la que habla Santos no parece ser la misma que queremos muchos colombianos, porque la paz no es solo el silencio de los fusiles; la paz es salario digno y el gobierno solo aumenta el 7%; la paz es tierra para los campesinos y el gobierno aprueba la ley ZIDRES; la paz es “desarrollo” y el gobierno acaba el campo y la industria con TLC donde es la gente la que pierde; la paz es poder pensar diferente y el gobierno sigue patrocinando amenazas a líderes sociales; la paz es salud y educación como derechos fundamentales y el gobierno profundiza el sistema de EPS y asfixia el presupuesto de las universidades; la paz es defender el patrimonio de la nación y el gobierno vende ISAGEN, pero fundamentalmente, la PAZ es: que la gente tome las riendas de su destino, que sea ella la que haga los cambios y la que los defienda, y este gobierno nos aleja cada vez mas de esa paz. Así podemos seguir otras 3 páginas con el memorial de agravios, pero creo que quedó entendido el punto. Los mismos que nos han gobernado desde hace 200 años no van a cambiar de plan y opinión de un día para otro, si de ellos dependiera, sería mas de lo mismo, la pelota sigue en el campo de ellos, tenemos que arrebatar la pelota y jugar como nunca…

Este es un proceso de paz en cuanto el pueblo sea garante de las transformaciones que necesita, no por voluntad del gobierno o uno u otro grupo armado.

Así, para nosotros Santos es ENEMIGO de la verdadera paz, enemigo de la gente y en especial, enemigo de la educación pública. Una cosa es debatir con alguien que piense diferente para llegar a un objetivo común (en este caso el bienestar de los Colombianos), otra es debatir con el enemigo.

Usted no invita a su enemigo a la casa para que hable y convenza a sus hijos, en el caso ideal lo invita a debatir para revelar su carácter, y esa no era la intención de nuestro papa “Mantilla” al invitar al presidente a la universidad. ¿Cuál era la intención?, piénsenlo ustedes por un momento…

Pero este enemigo no es su vecino ruidoso, es quien le quiere embargar la casa, arrendar los cuartos a foráneos, bajar el salario cada año, también es el gota a gota que le presto a sus hijos desde antes de que se independizaran y los sigue acosando y de pura pica, es quien elige el que va a ser cabeza de hogar… y cuando no puede por las buenas, lo hace por las malas y con trampas, abusando de su poder.


Este fue el invitado de honor el día de ayer en la Universidad Nacional, y ¿lo llevaron para debatir la verdadera paz de Colombia?, o ¿para hablar de la crisis de las universidades? Incluso, ¿de los las diferentes visiones que se tiene de país?, NO, no lo llevaron para construir, lo llevaron para imponer una visión.

Frente al asunto hay varias cuestiones problemáticas. Lo primero es que la gente fue llevada con engaños, les prometieron ver el documental “Colombia magia salvaje”, y se encontraron con la mafia salvaje de Colombia. Seamos sinceros, se entiende que hay condiciones de seguridad necesarias para el presidente pero el objetivo real era tener un público “desprevenido” que no lo fuera a interpelar. Este no era un evento académico de disertación y construcción de conocimiento, o incluso de debate entre propuestas, era un evento publicitario de la administración y el gobierno, pensado para mostrar una única visión a los primíparos sobre el gobierno como amigo de la universidad y peor aún, como pieza publicitaria hacia los medios de comunicación de “la paz de Santos”.

Pero en el evento no solo habían primíparos y viejos estudiantes desprevenidos, habían nuevos y antiguos muy prevenidos frente a lo que estaba a punto de suceder. Los gritos del auditorio para increpar al presidente no se hicieron esperar, así como quienes exigían con gritos que se respetara la palabra del mandatario. Para nosotros, algo igual de entendible.

¿Qué si chiflar al presidente es una falta de respeto? ¿Esa no es la imagen que debe dar la mejor universidad del país?, ¿así se construye conocimiento y democracia? Pues ese no era un debate, era un evento publicitario para presentar al lobo como una oveja, y no estamos dispuestos a dejar que pase como Pedro por su casa. En un verdadero escenario de debate, con tiempos justos, con metodología clara seremos los primeros en exigir respeto para Santos (como ser humano, no como presidente), pero si lo que pretende es engañar y seguir acabando con nuestra casa, solo puede encontrar la resistencia de los estudiantes. Pero de resistencia no salvamos nuestra casa, los chiflidos no son fundamentales, vale más profundizar los argumentos para convencer a la mayoría, lo que ese escenario no permitía. Y ante la intervención de una de las representantes estudiantiles, éste no fue un regalo del presidente, se ganó a voz y argumentos, pues, nuestros debates no caben en una hojita de papel seleccionada por el equipo de apoyo.

Para finalizar, un último comentario frente al artículo de Fabián Leonardo Muñoz, solo queda sentir vergüenza por un politólogo cuyo argumentación se basa en despreciar a una persona por su capacidad de oratoria, y la idiotez de creer que la oportunidad de estrechar lazos con un gobierno que siempre ha despreciado la educación pública estaba en un evento publicitario, la universidad la salvamos trabajando entre todos, no arrodillándonos ante el gobierno, no queremos que las elites regresen a la nacho, queremos que sea la gran mayoría de Colombianos, los que necesitan soluciones y una propuesta de país los que regresen a nuestra UN.