31 de mayo de 2016

El operativo al Bronx fue un ataque a los habitantes de calle, no a las mafias



La situación reciente en el Bronx, ollas de Bogotá y otras partes del país es una expresión de conflictos de poder, dominación y manipulación que escapan a los ojos del lector de titulares… Para el alcalde de Bogotá y quienes quieren “recuperarla” el problema del Bronx no son los habitantes de calle ni las mafias, es el tener en el centro de la ciudad a tantos pobres reunidos. Al mejor estilo de Micky Vainilla, “el problema no es que hayan pobres, son necesarios, el verdadero problema es que tengamos que verlos”.
Y esto lo decimos porque la Bogotá para TODOS es una ciudad resignada desde su visión social, política, cultural y económica a existir con la pobreza, no a acabarla. Prueba de esto son los procesos de gentrificación[1], el modelo de crecimiento urbano, el transporte, la venta del patrimonio, y esta intervención al Bronx, una ciudad para pocos.
Impulsado por la presión de medios de comunicación, que llevan 2 semanas bombardeándonos con la TERRIBLE realidad que se vive en estas calles, el alcalde decide lanzar una acción contra LOS HABITANTES DE CALLE, no contra las mafias. Sólo 3 vendedores de droga capturados y 1000 dosis de droga: lo que se vende en 5 minutos un día normal[2]. Un documental muestra la realidad de este lugar[3], vale la pena verlo.
La historia nos da la razón, ¿qué pasó después del 2000 cuando se destruyó la calle del cartucho?, ABSOLUTAMENTE NADA, se desplazó 2 cuadras. El estado siempre ha estado en este lugar, desde brigadas de salud, atención sicológica y rehabilitación en la anterior alcaldía, hasta la corrupción en la policía (15 miembros capturados en febrero) que les avisa un día antes de los operativos para que los capos huyan y se esconda la merca y las ganancias.
Este es un problema IMPOSIBLE de solucionar desde una alcaldía, es incluso difícil desde la presidencia de un país. Mientras las drogas sigan siendo un problema de legalidad y no de salud pública, mientras las narices de extranjeros (y locales) alimenten los bolsillos de las mafias, mientras sigamos bajo el chantaje de países que encuentran en la lucha contra las drogas y el terrorismo la excusa para intervenir a otras naciones, es imposible erradicar este y muchos otros males de nuestra sociedad.
Pero no todo está perdido, en nuestras manos esta construir un país que garantice derechos a sus ciudadanos, que vea la drogadicción (no las drogas) como un problema de salud pública, sin gobernantes ni ciudadanos aliados con mafias y poderes corruptos.
Celebramos especialmente el rescate de los niños que se encontraban secuestrados en redes de prostitución, pero mientras las acciones no sean centradas en la vida, la dignidad, los derechos humanos y sobre todo el brindar oportunidades a todos, estas acciones son shows mediáticos que empeoran el problema. En el siguiente link se puede ver un artículo de Edwin Cruz, un análisis del trabajo desarrollado durante la Bogotá Humana. Un proceso que si bien no es perfecto, deja muchos aportes sobre esta realidad y cómo afrontarla: http://palabrasalmargen.com/index.php/articulos/nacional/item/la-humanidad-de-la-bogota-humana
[1] Gentrificación es un proceso de transformación urbana en el que la población original de un sector o barrio deteriorado y con pauperismo es progresivamente desplazada por otra de un mayor nivel adquisitivo a la vez que se renueva.
[2] http://caracol.com.co/emisora/2016/05/29/bogota/1464484288_832407.html
[3] El Bronx al desnudo. https://www.youtube.com/watch?v=Kr8odZ9vsqk