16 de febrero de 2014

Acosado por 2.386 rostros

Este es el total de candidatos para las elecciones de Congreso y Parlamento Andino según la registradora Nacional, cifra de candidatos que aspiran ocupar las 102 curules para Senado, y 166 a Cámara de representantes. Si multiplicamos estos 2.386 rostros por la cantidad de carteles, vallas, pendones etc, encontramos una cifra astronómica de publicidad y consignas que contribuyen de alguna manera, a mantener vigentes las practicas politiqueras tradicionales tan criticadas por todos los candidatos.

Anoche iba caminando a eso de la media noche para mi casa, cuando en plena calle se estaban gritando 2 grupos peculiares de personas: El primero de ellos eran 15 jóvenes de escasos recursos cuyo trabajo era pegar publicidad de un candidato al Senado en cuanto poste se les atravesaba, y el segundo era de funcionarios de la alcaldía que llamaban a la policía por radio para que detuvieran a los jóvenes que estaban trabajando. Mi primera reacción fue la de estar de acuerdo con la detención de los jóvenes que estaban contaminando visualmente la calle, pero luego lo pensé mejor y me di cuenta que ellos solo estaban trabajando para sobrevivir, igual que los funcionarios de la alcaldía que llamaban a la policía, entonces en mi búsqueda de responsables de tal situación, descubrí que estaba rodeado por ellos, por los responsables, LOS CANDIDATOS y sus partidos.

El decreto 564 de 2013 establece los lineamientos para la propaganda política en espacio público, lineamientos que a causa del poco interés de los politiqueros tradicionales en cambian el aparataje de esta “democracia” no contemplan sanciones severas a los candidatos y partidos que infringen la norma, pero si acaban en detenciones a los pelaos que sobreviven con este trabajo.

Con campañas de hasta 10.000 millones de pesos, y teniendo en cuenta que un senador en 4 años puede ganar “legalmente” hasta  $1.438 millones de pesos (http://poderciudadanocali.blogspot.com/p/cuanto-gana-un-senador-en-colombia.html). Vemos que sin corrupción y prebendas es casi imposible hacer una campaña, y todas las opciones pequeñas y alternativas la tienen muy difícil para llegar a ocupar estos cargos.

Siendo autocríticos, la izquierda al igual que la derecha abusa de la publicidad en el espacio público, especialmente con carteles, pero la diferencia de no tener el musculo financiera y la maquinaria electoral que le permita tener muchísimas cuñas radiales o comerciales en televisión hace que esta sea la única herramienta electoral de movimientos alternativos.

Necesitamos unas elecciones verdaderamente democráticas, donde la propuesta y no la politiquería y la maquinaria sean las que convenzan a las personas de votar, que regule los gastos de campaña y le de a todas las propuestas las mismas oportunidades, que acabe con el clientelismo, las prebendas y la corrupción. Pero ojo, eso no lo van a hacer quienes hoy tienen el poder, pues este sistema es el que permite que ellos sigan manejando el país como les plazca… el cambio lo hacemos nosotros, desde abajo y con la gente.

¡NOS MAMAMOS DE ESTA DEMOCRACIA!, OTRA DEMOCRACIA ES POSIBLE