2 de febrero de 2016

Peñalosa nos tiene bronca a los pobres: Vendedor ambulante de Bogotá


Peñalosa nos tiene bronca a los pobres: Vendedor ambulante de Bogotá




El día de ayer la Calle 72 y la carrera 7 fue inundada por cientos de vendedores ambulantes, que se encontraban protestando a raíz de las medidas tomadas por la nueva administración de Enrique Peñalosa en contra del trabajo informal en la capital del país. La semana pasada, como parte del plan de choque en seguridad de la “Bogotá mejor para TODOS”, y alegando la necesidad de recuperar el espacio público, fueron desalojados de la Calle 72 más de 300 vendedores ambulantes. 

Pero, ¿qué es ese plan de choque? Hace parte del Pacto por Bogotá firmado el pasado 19 de enero entre el alcalde Peñalosa y el presidente Santos, quien afirmó que: "A Bogotá debemos limpiarla en todos los sentidos, para reflejar una mayor seguridad". Muy claro fue el burgomaestre colombiano en su declaración, quien cree que limpieza se iguala a bajas tasas de criminalidad. Sin embargo no es una idea innovadora, este plan se basa en la teoría de seguridad ciudadana de las ventanas rotas, la cual plantea que el delito es mayor en las zonas donde el descuido, la suciedad y el desorden son mayores.

Esta teoría fue aplicada en ciudades como Nueva York durante la administración de Rudolph Giuliani, el cual complemento esta política con la de “tolerancia cero”, buscando más mano dura y menos comprensión ante la criminalidad, así esta responda a situaciones de exclusión social. Entre las políticas que implemento Giulianu se destacan la privación de la libertad mínimo de un año de los que bebían y orinaban en la vía pública, de igual forma con los "limpia parabrisas" que limpiaban los vidrios de los coches y demandaban remuneración por el servicio. 

Así pues, van a limpiar las localidades de Ciudad Bolivar, Bosa, y Kennedy, donde las calles se ven sucias por los miles de habitantes, muchos de ellos de la tercera edad, que cotidianamente salen al “rebusque”; van a limpiar las paredes del centro para que inspire mayor seguridad; y limpiaran nuevamente de indigentes la ciudad. Ojala no vuelvan los volantes donde amenazan con limpiar socialmente a la comunidad de las putas, los jóvenes, los raperos y los grafitteros. 

Razón tenía el vendedor ambulante, nos tienen bronca a los pobres, porque somos muchos más. Solo esperemos que ¡ojalá no nos limpien Bogotá! Que se limpien los bancos y las empresas privadas, que son las que generan la suciedad, la miseria y la pobreza.