30 de enero de 2012

Asoquimbo contra la invasion extranjera


 El Proyecto Hidroeléctrico El Quimbo, incursiona en los planes colombianos desde el año 2008,  con la particularidad de ser  el primer proyecto que se planea construir con 100% de capital privado principalmente extranjero, liderado por la  empresa trasnacional ENDESA-ENEL, representado  por  EMGESA,   esta incursión extranjera en el país,  es  producto de la de confianza inversionista, que se ha  sido garantizada para el extranjero por parte del gobierno neoliberal colombiano, invertir en Colombia es viable, bajo la vulneración de los derechos de sus habitantes.

 El proyecto del Quimbo  pretende, crear una represa que desviará, el rio Magdalena e inundará 8.250 hectáreas, afectando a cientos de comunidades de pescadores, jornaleros, cafeteros, tabacaleros, pequeños mineros y transportistas entre otros, que desarrollan su  vida y producción económica alrededor del rio Magdalena; con tan controversiales resultados, las comunidades  afectadas, se han organizado para dar una lucha de resistencia en lo que denominaron ASOQUIMBO, cuyo principal objetivo es negociar con el estado colombiano para detener la construcción de la represa, que  se hagan valer los derechos de las comunidades ante la trasnacional.

Este proceso  ha sido de largo aliento, de acuerdos incumplidos, de violaciones de los derechos, de desplazamiento por las buenas y por la malas, el pasado 3 de enero gran parte del Huila entro en paro regional, hasta que no fueran escuchadas y resueltas sus peticiones; es así como se suspende el paro y el  17 de enero de 2012 se realizó en el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible en Bogotá la “Mesa de diálogo sobre la Problemática Generada por la Construcción del Proyecto Hidroeléctrico El Quimbo, la exploración petrolera de los municipios de Gigante-Garzón del Proyecto Llamado VSM32 de la empresa Emerald Energy y la destrucción de vías en el Suroccidente del Huila”.
 
De esta reunión, surge el “Acta de Compromisos y Acuerdos”, entre el Gobierno Nacional y Asoquimbo, donde se propone la creación de Mesas Temáticas que tendrían como objetivo el  seguimiento, control de la problemática, recoger información sobre los argumentos y denuncias realizadas por los afectados de los proyectos y que han sido desconocidos por el gobierno colombiano; estas  mesas se desarrollaron del 25 al 30 de enero, en dichas mesas los acuerdos entre el gobierno y Asoquimbo fueron vulnerados, ya que la Directora General de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales hizo participes de las mesas a funcionarios  de la empresa EMGESA, alterando los resultados de estas, convirtiéndolas de procesos de denuncia en mesas de concertación y negociación entre la empresa y las comunidades, donde estas últimas siempre perdieron la partida contra los juegos del capital , pero la transformación de las mesas no fue la única jugada sucia, que se le hizo a las comunidades, a la hora de entregar el acta de acuerdos expedida en Bogotá, esta fue alterada en varios de sus artículos y entregada a las comunidades, el caso que se conoció es de uno pescadores a los cuales el comunicado que les llego, los excluía de las mesas de trabajo además de autorizar el ingreso de la maquinaria a su territorio para adelantar trabajos, restricción en la movilidad, entre otras cosas.

Con todas las irregularidades que se desarrollaron en la mesas, es posible que la  audiencia publica ambiental planeada para el viernes 3 de febrero  por parte del Ministerio del Medio Ambiente, no se lleve a cabo por lo cual  las comunidades del occidente del Huila  retomarían el paro regional desde el domingo 5 de febrero hasta que sean garantizados el cumplimiento de los acuerdos realizados en Bogotá.

La lucha de Asoquimbo, como la de cualquiera otra de esta índole, es solo una manifestación, contra la invasión extranjera, no solo se aprovechan de nuestras riquezas naturales, también  lo hacen de nuestras poblaciones, trabajando en condiciones de miseria con sueldos  de miseria, esta son las lógicas económicas que mueven el mundo trabajadores empobrecidos,  a quienes robaron sus tierras productivas, para la creación de energía que mantenga la gigantesca maquina que solo da frutos para algunos. La lucha de resistencia de Asoquimbo, es un ejemplo de resistencia  contra la invasión extrajera en nuestro territorio.