10 de febrero de 2016

Los retos de cara a la decisión de la Corte Constitucional y la defensa de los páramos




En el segundo país con más conflictos socioambientales, donde se encuentran el 50% de los páramos del mundo, la Corte Constitucional ha tomado tres decisiones importantes:

1. Prohibir toda explotación minera en páramos
2. Garantizar los derechos de las victimas a la restitución de tierras cuando estas se encuentran en zonas de PIMES (Proyectos Estratégicos de Interés Nacional).
3. Transmitir la expedición de licencias ambientales del gobierno nacional (ANLA) hacia las entidades territoriales CAR.


Esto gracias a la demanda presentada por los congresistas Alirio Uribe , Iván Cepeda, Alberto Castilla y Victor Correa al PND 2014-2018 del gobierno Santos.


En el 2011 se prohibió la explotación minera en páramos, pero permitía seguir extrayendo a quienes ya lo venían haciendo antes de esa fecha. Ahora la Corte Constitucional decide prohibir inmediatamente cualquier tipo de actividad minera en los páramos, lo que implica que quienes lo hacen desde antes del 2011 deben detener definitivamente la actividad minera, bien sea megaproyectos o pequeña minería. Estos son 448 proyectos en 26 páramos.

El PND establecía Zonas Estratégicas para Minería, y las victimas de desplazamiento forzado que habitaban estos territorios no tendrían derecho a la restitución de tierras, solo recibirían una indemnización. Esto también fue declarado inconstitucional, así las victimas podrán reclamar sus territorios aunque hayan sido adjudicados a PINES.

Por último, en el PND se le otorgó a la Agencia Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) la potestad de expedir estas licencias para proyectos en Zonas Estratégicas para Minería y PINES, esto sin importar el concepto de las Corporaciones Autónomas Regionales y pasando por encima de las decisiones de las comunidades. Esta decisión también fue declarada inconstitucional, vuelven a ser las CAR las encargadas de expedir las licencias ambientales para sus territorios.


¿Qué retos tenemos?

En medio de una de las sequías mas grandes por las que ha pasado el país, y después del año con mayor temperatura del que se tiene registro, vale la pena recordar que el 70% del agua de nuestro país se produce en los páramos, esto debería ser suficiente para recalcar la importancia de su cuidado, conservación y restauración.


El primer reto consiste en transcribir en legislación el conocimiento que se tiene de los páramos, actualmente los paramos se encuentran delimitados por su altura(mas de 3000msnm), no como ecosistemas. Los páramos son sistemas complejos que se interrelacionan con el ecosistema alrededor de ellos, es por esto que los estudios y delimitación de los páramos deben entender esta realidad para garantizar el adecuado ciclo del agua, una de las tareas que asignó la Corte Constitucional al gobierno fue hacer mapas a escala de 250.000:1, ahora solo se tienen de 100.000:1, lo que no permite una delimitación exacta para zonas habilitadas a proyectos extractivos.


El segundo reto consiste en vincular a las comunidades en la defensa y conservación de los páramos, esto requiere acceso a la información y asesoría en proyectos de re conversión productiva, la única amenaza a estos ecosistemas no es la minería; la ganadería, el monocultivo y la urbanización son otros de los peligros que deben ser mitigados por el bienestar de todos los colombianos, el gobierno debe brindar garantías para que las comunidades que viven de la minería en páramos puedan subsistir de otra manera. 


El tercer reto consiste en que la decisión de otorgar las licencias ambientales vuelve a las entidades territoriales (CAR), estas deben trabajar de la mano con las universidades para garantizar estudios adecuados que logren medir el impacto ambiental de cualquier tipo de proyecto, de modo tal que se proteja el bien superior de la vida, en especial el agua, sobre los intereses de particulares. Se debe hayar un equilibrio entre los proyectos mineros y la defensa del medio ambiente, siempre garantizando la integración de las comunidades, y los derechos supremos a la vida y el medio ambiente. 


La cuarta tarea es realizar un estudio costo-beneficio, que tenga en cuenta todos los factores científicos, económicos, políticos, sociales y culturales de el modelo extractivo, para así lograr encontrar las justas proporciones, siempre con la vista en superar el modelo extractivo y la matriz energética actual, que solo lleva al consumo desmedido, la depredación de la naturaleza y el agotamiento del planeta.