23 de agosto de 2015

El Bosque Mágico de Santander de Quilichao

Al norte del Cauca históricamente se ha librado una lucha incesante de las comunidades originarias de esta región por la liberación de la madre tierra. Lucha que se remonta desde la conquista española hasta nuestros días, donde persistentemente las comunidades étnicas (principalmente el pueblo Nasa), buscan de todas las formas defender su plan de vida, el cual tiene como fundamento la liberación de la madre tierra y de esta forma desarrollar lo que ellos denominan el “el buen vivir” (Wëtwët Fxi'zenxi, en Nasa Yuwe), que comprende la dignidad e identidad, la preservación de la cultura y la libertad de su pueblo.

En medio de la confrontación entre las comunidades indígenas, la fuerza pública, los paramilitares y las guerrillas, y de un paisaje que pareciera no ofrecer más que cañaduzales sembrados y cosechados por cientos, pero cuyos frutos solo serán provecho económico de un monopolio azucarero o de la producción de biocombustible, hace presencia un lugar llamado “el Bosque mágico”, ubicado en el municipio de Santander de Quilichao, lugar que es conservado y a su vez es el hogar de Diego Serna. Él es por así decirlo el mago que ha hecho de este sitio un homenaje al “buen vivir” del pueblo Nasa. “Aunque de piel sea mestizo, de corazón soy Nasa”. Afirma

¿Pero qué es lo que hace mágico este lugar?



En primer lugar es el vínculo que don Diego ha creado con cada una de las plantas que él ha sembrado y que día a día desde que se levanta las cuida y las trata como seres potenciales de vida. 

Al ingresar a la finca no se le haga raro encontrar hatada a los troncos de cada árbol una botella plástica con un papel en su interior y en el encontrar el nombre, fecha de nacimiento y muerte de líderes políticos, sociales músicos, escritores, artistas, guerrilleros, paramilitares, incluso de personas que visitan el lugar. Es una obra a la cual él denomina “el libro vivo”. Idea que surgió a partir de la conversación con un escritor que en una ocasión lo visitó. “Usted escribe libros muertos, yo por el contrario escribo un libro vivo”. Menciona.

Cuenta don Diego que debido a los grandes acontecimientos que han sucedido en el país, el siembra un árbol en memoria de los hechos, ya sean fatídicos o de gran alegría para el pueblo Colombiano, como por ejemplo lo revela uno de los arboles más longevos, el cual fue sembrado en 1985 por la toma del palacio de justicia, también por ese mismo año la siembra de otro árbol por la tragedia de Armero, pero no todos cuentan alguna tragedia, algunos rebelan el éxito de algunos deportistas como Mariana Pujón, María Isabel Urrutia, entre otros, incluso hay unos cuantos que evidencian alegrías y tristezas personales de don Diego. Es allí donde convive la historia de un país tan diverso y todas sus contradicciones, para él no existe una línea o tendencia política marcada en ese “libro vivo”, pero el reconoce que sea guerrillero, paramilitar, de izquierda o derecha, todos han escrito la historia de Colombia. Lo que él considera es que en cada árbol debe condensarse la esencia de lo que es cada ser, así sus acciones hayan sido benéficas o catastróficas. 



Una segunda zona que segura captara la admiración por su belleza y rareza son los guaduales que don Diego cuida día a día, y cuando llegan a un punto adecuado de crecimiento comienza a tensionar con una cuerda a la guadua para que esta comience a torcerse y llegue a quedar como una obra de arte viva. La visión de don Diego respecto a su proyecto del “Bosque mágico” ha trascendido de sus vecinos y conocidos, buscando hacer llegar su mensaje y su labor hacia los niños y adultos de su región, hasta personas de otras partes del país e incluso a los extranjeros. Hecho que ha despertado la admiración y reconocimiento de algunas entidades ambientales y de la comunidad, así como por otro lado voces que le instigan a abandonar su labor y retome la producción y explotación de la tierra. Don Diego reconoce que este bosque mágico que el tanto a cuidado y protegido, también le ha brindado la materia prima para que él pueda suplir sus necesidades, su casa está construida a partir de guadua, así como cada uno delos muebles y objetos que la decoran. Él es el artesano de la guadua y vive de esta labor y arte, vive de una forma responsable y consiente.



Por último es importante reconocer la importancia ecológica del “ Bosque mágico” y es encontrar nuevamente fauna en peligro de extinción y flora autóctona de esta región, la cual estaba siendo sumamente afectada por la destrucción del ecosistema de esta región, es gratificante ver especies de mamíferos como el Guatín (Dasyprocta) y aves como la Guacharaca ( O. ruficauda), Colibrí Cola de raqueta (Ocreatus underwoodii), entre otros. Retornando con naturalidad a su territorio, gracias a la siembra de plantas nativas de la región que don Diego siembra y cuida. Es por labores como las que Diego Serna realiza que poco a poco la madre tierra se libera y resurge.