8 de agosto de 2011

LA UN EN PIE DE LUCHA POR UN HOSPITAL UNIVERSITARIO


Desde el cierre del hospital San Juan de Dios los estudiantes de las facultades de ciencias de la salud, han tenido serios problemas para realizar sus prácticas, ya que no se cuenta con un Hospital Universitario propio y como si fuera poco el actual convenio no responde a los intereses y necesidades de la propia comunidad universitaria, ni de la población colombiana en general. Pese a ello, los estudiantes han venido realizando sus prácticas en la clínica Carlos Lleras Restrepo, la cual hoy gracias a los pocos recursos invertidos en salud por parte del estado (ya que la mayoría se van para alimentar la guerra), se enfrenta a su posible cierre, repitiendo la historia del San Juan de Dios: Trabajadores, estudiantes y pacientes pagando la ineptitud de un Estado que no responde a las necesidades de trabajo, salud y educación de la población.

El antiguo hospital universitario San Juan de Dios, fue cerrado aproximadamente en 1999 debido la progresiva crisis sufrida por el sistema de salud desde la implementación de la ley 100, la cual generó que el estado cortara los servicios ofrecidos por los hospitales públicos que en su mayoría beneficiaban a las personas de bajos recursos. De este modo dichos hospitales entraron en un colapso financiero, siendo luego privatizados o cerrados totalmente, como fue el caso del San Juan de Dios. Este cierre dejó a muchos trabajadores sin empleo, a muchos estudiantes sin un lugar digno en donde realizar sus prácticas universitarias y a un cuantioso número de pacientes sin atención medica.

Los estudiantes y trabajadores estuvieron por un largo tiempo resistiendo ante los múltiples atropellos, dando la pelea contra las políticas que daban por acabado el hospital, rebelados contra esas leyes implantadas por la oligarquía que joden a toda la población, pero que son vendidas como la única y mejor solución, esas leyes que aún hoy dejan morir a las personas en las puertas de los hospitales. Sin embargo, como era de esperarse, el gobierno se desentendió totalmente de la situación, no respondió a las demandas de los afectados y permitió la clausura total de la institución hospitalaria.
Hoy, ante este cuento de nunca acabar, los estudiantes nos unimos y manifestamos nuestra rabia e inconformidad contra todas aquellas políticas neoliberales de privatización y exterminio de la educación pública, para ello los estudiantes han venido abriendo algunos espacios de discusión para plantear alternativas de solución y movilización, espacios donde es sustancial la participación de toda la universidad, pues un proyecto de hospital universitario debe ser de orden interdisciplinario, que trascienda las facultades de ciencias de la salud, que garantice a todos los estudiantes una educación mas integra y de calidad y que sobretodo responda a las necesidades del pueblo, para el cual  el hospital debe ser creado.

Así mismo, es nuestro deber extender la información a todo el estudiantado y a la sociedad en general, teniendo en cuenta algunos puntos tocados en la reunión entre  las tres facultades de Ciencias de la Salud que se realizó en la primera semana de julio: En primer lugar se plantea la necesidad de realizar una  difusión profunda  de los  documentos  y de las discusiones que se han dado, así  como  el realizar diferentes medios de comunicación para  difundir la problemática. En segundo lugar efectuar una sesión de discusión de la problemática, convenios y proyecto de Hospital Universitario; en tercer lugar se hace de vital importancia informar sobre la gran problemática que se genera al no tener un centro donde hacer las practicas para que se unifique la postura del estudiantado hacia un hospital universitario teniendo en cuenta  la necesidad inmediata que  es resolver campos de práctica y docentes ocasionales.

Extendemos nuestra voz de solidaridad, exigiendo a las directivas de la universidad y al Estado una respuesta inmediata a esta grave situación que afecta a más de un sector de la población, exigimos un hospital universitario en contraposición de esa pésima política de bienestar universitario (que de bienestar no tiene nada), un hospital que cumpla su papel como espacio de investigación, extensión y educación integral, donde se desarrolle una relación inquebrantable con las necesidades del pueblo.

¡TODOS EN LA LUCHA POR UN VERDADERO HOSPITAL UNIVERSITARIO!