12 de marzo de 2014

¡A propósito del pasado 8 de marzo!

Salir a las calles, fue ver un montón de gente deseando y deseándose feliz día, sin importar edad, genero o clase. Muchas mujeres se sintieron alagadas y del mismo modo muchas se ofuscaron porque no les entregaron flores, chocolates o cualquier otro presente. Y se observa, además, miles de personas que no saben que es lo que se conmemoraba o que lo asumen como otro día más para dar y recibir obsequios.

Como es común, se le presta atención a un día y se olvidan los hechos pasados e incluso los rutinarios.  Es por esto que se hará énfasis en dos hechos bastante peculiares que ocurrieron en las últimas semanas.

1. Las rutas rosas de Transmilenio:

La reciente propuesta que hace para evitar el acoso y los crímenes sexuales de los que son víctimas todos los días las usuarias del servicio, que por cierto podrían ser de cualquier color, pero han decidido seguir alimentando estereotipos y por ello son rosados; ha causado gran polémica en varios sectores del país; Y ha generado una pregunta colectiva. ¿Realmente la gente cree que teniendo un Transmilenio exclusivo se van a evitar o eliminar las violaciones y los acosos? Este tipo de medidas, un poco desesperadas, solo patrocinan la distinción de género, ya pueden imaginarse el articulado de algún otro color para comunidad LGBT y en un futuro, no muy lejano, buses que nos dividan por religión, equipo de futbol y clase social.
La medida en vez de propender por el respeto y la igualdad lo que muestra es simplemente posibles medidas que separan y catalogan a la población y refleja la ausencia de medidas reales para comprometer a la sociedad en el trabajo por un cambio real.

Tiende a parecerse al tipo de medidas que se toman para eliminar las ollas en las ciudades, sacar a la gente de un lugar en vez de hacer propuestas para el consumo responsable, la rehabilitación y la eliminación del tráfico.

2. La campaña de German Baquero a la Camara de representantes:

La propaganda que seguramente ha sido mejor conocida como "Caliente propaganda política en Colombia", no solo es ofensiva sino también vergonzosa. Es decir, además de la clara interpretación de la mujer como un objeto sexual que demuestra la clase de candidatos y la supuesta "política" que se hace en nuestro país, que para nuestra fortuna no obtuvo su curul a la cámara, generó vergüenza dentro y fuera del país por la imagen que se proyecta del país y el doble moralismo reproducido por gran parte de los/as colombianos/as. ¿Cómo es que se ofenden por no recibir regalos en este día y no se ofenden a diario por esta clase de videos obscenos y por las actitudes machistas todos los días?

Haciendo un corta claridad sobre estos dos temas, viene la frase ¡A propósito del día internacional de la mujer Trabajadora!, conocido popularmente como Día internacional de la mujer y mucho menos popularmente como Día Internacional por los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional, declarado con el último nombre en 1977 por la ONU. 

Día que contradictoriamente a lo que conmemora, mueve la industria floricultora del país, la que está compuesta en gran parte por mujeres trabajadoras, muchas madres cabeza de familia, y muchas sin seguridad social o condiciones de trabajo dignas. También la industria textil, que seguramente tendrá gran cantidad de ganancias por todas las mujeres que se quieren "ver bien" en este día, por todos los que irán a festejar con su ropa nueva a costa de mujeres trabajadoras que obtienen, con suerte, un salario mínimo de fabricas que ganan más de 2 veces el valor de las prendas producidas. 

Así que la próxima vez cuando se pregunten para quien es un feliz día, no piensen en los bonitos comerciales que harán grandes empresas para felicitar a las mujeres, sino en los que siempre violentan con estereotipos, con uso de la mujer como un objeto; Tampoco piensen en lo bien que se comportan las parejas, los regalos y lo bien que se comportaron en un día como hoy; piensen en como las agreden física, verbal y psicológicamente. Recuerden que este día más que una celebración es un día de conmemoración por los derechos de la mujer que se recibe con alegría por un año más de resistencia y lucha, por  la igualdad y por la paz.