14 de noviembre de 2011

Estudiantes deciden suspender el paro si existen las condiciones: "VAMOS A ESTUDIAR Y LUCHAR"


Los estudiantes colombianos de 32 universidades públicas ya cumplieron más de un mes de estar en anormalidad académica, constante movilización y discusión sobre un problema que se veía venir como el a caos para la educación superior.

La reforma de nueva educación superior radicada a inicios de octubre presentaba varios aspectos fundamentales que los estudiantes se esforzaron por denunciar y evitar, estos eran básicamente la profundización de la privatización, el subsidio a la demanda, la violación a la autonomía universitaria, la mercantilización de la educación y el animo de lucro con las universidades, esto acompañado de un tratado de libre comercio con EEUU que trae dentro de su capitulo 11 las exigencias en cuanto a servicios (comprendido entre estos la educación).

El paro estudiantil universitario se inicio de manera nacional el pasado 12 de octubre, con una multitudinaria marcha nacional, la cual dejo un estudiante muerto a manos del ESMAD. Desde esta fecha, los estudiantes han realizado movilizaciones nacionales semanalmente, pupitrazos, carnavales nocturnos, abrazaton, besaton, la creatividad no falto en este paro, pues cada actividad traía mas innovación del estudiantado.

El panorama nacional había venido cambiando, pues el sector estudiantil estaba ganando en opinión publica, era el centro de la noticia y el pueblo colombiano había manifestado su apoyo en su justa lucha. Esta ganancia promovió en el gobierno una decisión que tal vez muchos veían imposible, el 9 de noviembre el mandatario colombiano anunció que retiraba el proyecto de nueva ley de educación superior. A pesar de dicho anuncio y los llamados para evitar la movilización, el 10 de noviembre los estudiantes realizaron una multitudinaria e histórica toma de Bogotá.

No obstante, el futuro sobre el paro era aun incierto, para esto se desarrollo una MANE extraordinaria el día 12 de noviembre en la UNAL sede Bogotá. En esta plenaria se intentó dar una lectura del momento, en su mayoría se acertó que la correlación de fuerzas en este momento se encontraba a favor de los estudiantes, conseguida principalmente por la movilización callejera. Después de este análisis, en un debate agitado y bastante largo, los estudiantes definieron cambiar las formas de movilización que habían ido desarrollando, de esta manera se anuncia la suspensión del paro universitario acompañado de varios condicionamientos: el momento cero para la suspensión del paro se dará una vez se haga efectivo el retiro del proyecto de ley, el gobierno demuestre una voluntad real de construir una ley alternativa y democrática (no sobre la base del articulado anterior) y finalmente, el gobierno se comprometa con las garantías políticas y civiles para el desarrollo de la protesta, movilización y organización.

Estas condiciones expresadas en la declaración política de la MANE van acompañadas de unas exigencias que se seguirán dando en la lucha estudiantil, que se centran en la desmilitarización de las universidades, el desmonte del ESMAD y el pago de la deuda del gobierno con las universidades.

Es necesario resaltar la incansable labor de los estudiantes en este paro, que ha demostrado sus frutos en la victoria parcial sobre el gobierno, el cual se ha mostrado como profundamente neoliberal; no obstante, esta pequeña ganancia demuestra que la organización y la movilización son formas de lucha que si tienen un impacto directo sobre la población, sobre la opinión publica y sobre el gobierno.

La lucha estudiantil debe pasar del paro a la construcción de una propuesta de ley democrática y alternativa, que ponga como prioridad las necesidades de la clase trabajadora y el campesinado pobre colombiano, que frene el proceso de mercantilización de la educación y permita abrir una brecha política para la lucha por una nueva escuela, gratuita y popular.

Sin embargo, no se puede olvidar que el movimiento estudiantil se debe desarrollar como un movimiento social, que permita colocarse al lado del conjunto del pueblo pobre colombiano, para que se organice y luche no sólo por el derecho a la educación, sino por el derecho a condiciones laborales, por la tierra, la soberanía, y la liberación nacional. Este desarrollo del movimiento social se verá materializado en primera instancia con el paro cívico nacional que esta programado para febrero del próximo año, parp que tendrá varios momentos de preparación, uno de ellos es el convocado de manera continental para el 24 de noviembre, por la educación como derecho.

Finalmente, varios estudiantes hoy gritan con mas fuerza la consigna histórica: A ESTUDIAR Y LUCHAR, entendiendo que el movimiento estudiantil lleva décadas luchando, pero no lleva décadas en paro; razón que permite afirmar hoy después de una ganancia parcial, se debe hacer de la clase un espacio de combate y de lucha, desde el entendido que la práctica social no es antagónica a la practica revolucionaria.


Los estudiantes durante el día 13 de noviembre, desarrollaron el encuentro nacional programático, con el fin de profundizar y darle contenido al programa mínimo de los estudiantes, como insumos para la construcción de una ley alternativa que responda a las exigencias del pueblo pobre colombiano.