9 de noviembre de 2011

LOS ESTUDIANTES NO CREEN EN LA "GENEROSIDAD" DEL GOBIERNO



El 9 de noviembre el ambiente en las universidades era de preparación y agitación para la gran jornada de movilización “Toma de Bogotá” planeada por la Mesa Amplia Nacional Estudiantil (MANE). Dicho ambiente, era acompañado de una noticia que causaba conmosión, el partido de la U le había solicitado al presidente Juan Manuel Santos el retiro de la propuesta de nueva ley de educación. En horas de la mañana, varios representantes de la unidad nacional reiteraron dicho llamado.

Y como era de suponerse por los llamados realizados en la mañana, al medio día el mandatario colombiano informó que si los estudiantes levantaban el paro, existía la posibilidad de retirar la reforma a la ley 30. Dicho anuncio fue tomado con sorpresa pero con gran espectativa por parte del movimiento estudiantil, pues se es consciente que esta decisión no es producto de la bondad de un régimen neoliberal, sino que corresponde a un conjunto de elementos que dieron paso a la misma, entre ellos se destaca la gran presión política que tenía el gobierno santista por parte de los estudiantes, y además, una presión que se iba propagando hacia diferentes sectores, como es el de los obreros de Campo Rubiales quienes ingresaron en paro el día de hoy; además, ya se mencionaba la incursión del sector magisterial en estas manifestaciones.

Pero a pesar de dicho anuncio, los voceros de la MANE realizaron varias aclaraciones, entre ellas el compromiso y la necesidad por construir una nueva ley de educación superior democrática, alternativa, con gratuidad y al servicio de la inmensa mayoría; mencionaron la necesidad de tener garantía en este proceso de construcción de ley, y que hasta que eso no se de, no se pensará en levantar el paro estudiantil que ya lleva un mes.

Por otra parte, los voceros de la MANE reiteraron que las definiciones sobre el paro nacional universitario se darán desde la plenaria de la MANE, la cual se desarrollará de manera extraordinaria este fin de semana. En este espacio, lo estudiantes nuevamente significarán las formas de lucha que se han venido dando desde el movimiento estudiantil, y las tareas que se devienen después de este anuncio presidencial.

Sin embargo, este anuncio de “bondad” no se puede ver como tal. En primera instancia, porque se realiza una distinción entre los manifestantes y los estudiantes, según Santos “si los manifestantes dejan que los estudiantes vuelvan a sus clases, entonces nosotros retiramos el proyecto e iniciamos el diálogo, para volverlo a presentar el año entrante, toda vez que ni siquiera se ha iniciado el debate en el Congreso"; para el gobierno los manifestantes son los que promueven el paro, el cese de actividades, la “vagancia” y los estudiantes son los jovenes comprometidos con la educación que siempre han estado a favor de la normalidad académica. Desde esta distinción, es claro ver como el gobierno busca deslegitimar la lucha que han llevado los estudiantes, profesores y trabajadores con este cese de actividades académicas, que ha permitido avanzar en la discusión y proyección académica para una nueva ley alternativa. Porque la sociedad es consciente que este paro ha sido realizado, mantenido y promovido por toda la comunidad académica, y responde a las necesidades de la misma por la construcción de una ley educativa alternativa.

Un claro ejemplo de este discurso para deslegitimar el paro universitario fue la declaración dada por el ministro Vargas Lleras, quien dijo que el gobierno en “un acto de desprendimiento y de generosidad les propuso a los líderes estudiantiles que permitan el regreso a clases de sus compañeros y así el Gobierno retira la reforma”. Esto no puede ser catalogado como un acto de generosidad cuando se niega la posibilidad de concebir la educación como un derecho, cuando miles de jóvenes no pueden ingresar a la educación superior; no es posible hablar de generosidad cuando el ICETEX cobre tasas del 4% y 12%.

Además, esto no es generosidad, ni siquiera se puede tomar como un acto de “buena fe”, simplemente es un anuncio en medio de una presión política. Ni siquiera se puede hablar de generosidad plantear una ley de educación superior que este al servicio del pueblo, con posibilidades de financiación estatal, una calidad que no se acomode a las necesidades de la producción internacional, con libertad de cátedra y demás, porque esto se debe considerar un deber del Estado.

Finalmente es necesario mencionar con preocupación el comentario que el mandatario colombiano hizo según el senado Plinio Olano del partido de la U: “Si el paro no se levanta, se tomaría la decisión de pisar el acelerador de la reforma y enviar inmediatamente mensaje de urgencia al congreso para que la reforma salga este mismo año”. En ese sentido, es necesario recordar que las formas de lucha que permiten la consecusión de objetivos políticos y económicos debe ser la movilización constante y permanente en las calles, que permita parar el flujo diario de capital, para que el gobierno entienda que el pueblo es quien debe decidir su propio futuro, y que no esta dispuesto a dejarlo a la suerte.

Los estudiantes reafirmaron realizar la gran toma de Bogotá planeada para el día de mañana, la cual se espera que sea una de las manifestaciones más grandes que ha visto Bogotá en los últimos años. Dicha toma contará con la participación de varios sectores, como FECODE y con estudiantes y profesores de las regiones.

EL REBELDE MEDIOS ALTERNATIVOS