5 de marzo de 2013

Pronunciamiento de REO frente a la situación en la UN: Llamado a la unidad efectiva y real.


Llamado a la unidad efectiva y real.

En el marco de la crisis general de la universidad colombiana y de los conflictos particulares que ésto acarrea, el ejercicio crítico permanente es imprescindible para el buen desarrollo de los procesos. Como producto de un espacio autocrítico desarrollado al final de la semana pasada sobre la situación que atraviesa la sede Bogotá de la Universidad Nacional de Colombia, nosotros y nosotras, quienes le damos vida al proyecto de Rebeldía, planteamos hacer un llamado a una unidad efectiva y real desarrollado en los siguientes puntos:

1.   De la división de los y las que luchan solo se benefician nuestros contendores y reconocemos que éstos no están al interior de la comunidad universitaria. Por tanto, el conjunto de los estamentos universitarios debemos esforzarnos para aportar de manera sincera a una unidad real más allá de lo enunciativo.

2.    Aunque haya dirigentes que sinceramente practican el trabajo de base, los primeros responsables de la falta de salidas para el problema de la división de los y las trabajadoras han sido ellos mismos, pues reconocemos que por parte de las bases se practican de la forma más sincera los principios de solidaridad y fraternidad de clase.

3.    Teniendo en cuenta que todas las organizaciones estudiantiles planteamos distintos llamados a la unidad en la asamblea estudiantil de sede y triestamentaria, creemos que ninguna hemos aportado realmente para que esta unidad sea efectiva y fortalezca los procesos de lucha y movilización que se desarrollan en la universidad. La actitud de la mayoría de nosotros y nosotras ha sido escoger una de las dos propuestas para capotear sus falencias y esperar que mágicamente por proclamación se desarrolle la unidad, o en otros casos caer en un aislamiento igual de contraproducente. Creemos que esta actitud grupista y sectaria mostrada por todos y todas nosotras lo único que ha hecho es hacer mella en las divisiones entre las propuestas de los y las trabajadoras.

4.    Como nos lo enseñó Camilo Torres, caído por estas fechas hace 47 años, la unidad se construye en la lucha y por la base. Creemos que hay que ejercer solidaridad efectiva con los y las trabajadoras que luchan (entendiendo que no sólo son las y los del Comité). Reconociendo que aunque existen diferencias, vemos que el objetivo de ambas propuestas es aportar al mejoramiento de las condiciones de vida para la clase trabajadora en la UN, de allí que sea imprescindible poner lo antes posible estas propuestas en un diálogo respetuoso y fraterno para, en el mejor de los casos, llegar a una propuesta única.

5.    Aunque los trabajadores y las trabajadoras sean hoy los y las que principalmente se encuentran a la cabeza de las luchas universitarias, los problemas que aquejan a la universidad exigen el reconocimiento mutuo de los actores de la comunidad universitaria para buscar salidas colectivas a la crisis en la que hoy se encuentra la universidad y la educación en general. De allí que preocupe la quietud de los estamentos estudiantil y profesoral, situación claramente relacionada con lo arriba mencionado. Por tal situación creemos que hay que retomar dinamismo y movilización frente al conjunto de problemas por los que atraviesa la universidad y la educación, y que ésto para el caso concreto de la lucha de los trabajadores y las trabajadoras va mucho más allá de cobijarse bajo una u otra propuesta.


LUCHA Y SOLIDARIDAD SON CAMINOS DE UNIDAD, Y LOS CAMINOS DE UNIDAD SON CAMINOS DE VICTORIA