23 de abril de 2013

Reflexiones y propuesta del Comité de Representantes Profesorales de la Sede Bogotá a propósito de la crisis estructural de la Universidad




Durante la alteración de las actividades académicas a raíz del movimiento de los(as) trabajadores(as) de comienzos del presente año, los(as) profesores(as) reconocimos el carácter estructural de la crisis institucional que se expresaba en el malestar laboral, pero también en el deterioro de la infraestructura, la pésima dotación, la insuficiencia del bienestar universitario, entre muchos otros síntomas, como resultado del déficit acumulado del financiamiento de la educación superior pública y el esfuerzo adaptativo de hacer más con lo mismo que ya llegó a su límite. Éste es tal vez el punto de acuerdo en el que nos encontramos todos los miembros de la comunidad universitaria, en el espectro ideológico, político y académico que se expresa en múltiples formas.

En días pasados fuimos testigos de dos episodios más que reiteran la crisis con expresiones muy diferentes: de un lado, el anuncio de una nueva fase de anormalidad académica por parte del Comité Pro Mejora Salarial, a raíz del incumplimiento parcial del acuerdo firmado con la administración universitaria el 18 de marzo pasado. Del otro, el rechazo de un grupo de profesores y estudiantes en el parqueadero del Departamento de Matemáticas a las medidas de fuerza que pretendía realizar un grupo de encapuchados autodenominado Movimiento Bolivariano. Se trata de dos manifestaciones muy diferentes de las visiones opuestas que existen entre la comunidad universitaria sobre qué es, qué debería ser y cómo defender y fortalecer una universidad de carácter nacional, estatal y pública, con sedes en varias regiones del país, que pretende ser reconocida por la sociedad entera como patrimonio de la Nación colombiana.

Las confrontaciones entre visiones opuestas pueden seguir escalando hasta un nivel inmanejable, con consecuencias impredecibles. Tampoco se trata de creer que "los buenos somos más" y que debe imponerse de facto la mayoría. Se trata de construir colectivamente una ruta institucional que permita acordar los fines y los medios para defender y fortalecer la Universidad que todos queremos, desde el reconocimiento de las diferencias sobre los métodos y la eficacia de las alternativas. En síntesis, se trata de construir Universidad desde las diferencias con plena legitimidad.

En este sentido, el Comité de Representantes Profesorales de la Sede Bogotá presenta a la comunidad universitaria la siguiente propuesta, centrada en la construcción colectiva de un plan institucional de largo plazo que recoja las diferentes visiones que existen en su interior, para construir una agenda mínima común para su proyección y fortalecimiento. Los ejes de la propuesta son los siguientes:

1.      Asumir formalmente la decisión aplazada en el Consejo Superior Universitario (CSU) de realizar un ejercicio participativo de planeación a largo plazo, decisión adoptada durante la aprobación del plan global de desarrollo vigente, en diciembre de 2012.
2.      Acordar una metodología participativa de trabajo, con material preparatorio amplio y suficiente, delegaciones legítimas de unidades académicas y grupos de todo tipo, para recoger el conjunto de visiones sobre la Universidad y las propuestas de superación de la crisis estructural en la que se encuentra, por parte de estudiantes, personal académico y administrativo, en el marco de la política nacional y del sistema de educación superior actual y futuro. Estas visiones no deberían excluir ninguna expresión o grupo, aunque usen capuchas.
3.      Recoger con toda precisión los acuerdos mínimos logrados y los desacuerdos que deberán seguir discutiéndose a futuro, en el marco de reglas explícitas de ejecución y seguimiento que deberán incorporarse a la estructura institucional.
4.      Con base en los acuerdos, poner en marcha las líneas estratégicas de largo plazo, con acciones específicas que dialoguen y armonicen la visión de largo plazo con el actual Plan Global de Desarrollo y el corto plazo.

La confrontación interna nos debilita frente a un contexto desfavorable. Construir unidad en medio de la diferencia implica respeto mutuo y ejemplo de democracia académica. Construyamos Universidad Nacional.

Bogotá, abril 22 de 2013

COMITÉ DE REPRESENTANTES PROFESORALES - SEDE BOGOTÁ