11 de septiembre de 2013

FECODE y la negociación del magisterio.





Para el diez de septiembre de 2013 FECODE (Federación Colombiana de Educadores) había anunciado un paro nacional indefinido, con el que se buscaba sentar al gobierno para negociar sobre un consolidado de 9 puntos que se venían agitando desde mayo de este año y que obedece a una crisis profunda dentro de la educación pública en Colombia en todos sus niveles y sobre todo a las condiciones de desprofesionalización de la labor docente.

El paro  se venía exigiendo por la bases del magisterio, sobre todo por quienes sufren las condiciones de desprofesionalización del decreto 1278, terminó en acuerdos bastante rápido, fue sorpresa para muchos que el paro se hubiera levantado el diez de septiembre un día después de haberse decretado. ¿Pero por qué tanta ligereza en los acuerdos?

Primero hay que reconocer que de los 9 puntos que se plantearon para el acuerdo   todos responden a unas reivindicaciones económicas muy sentidas por el magisterio, pero que nada reflexionan alrededor de la pedagogía y de la crisis general que atraviesa el sector educativo, discusión fundamental que nos remite a la desprofesionalización docente encabezada entre otras por el decreto  1278.
Segundo  que de los puntos planteados no se llevan estudios verídicos que permitieran tomar ventaja en una eventual negociación, razón por la cual el gobierno toma la iniciativa en estos y resuelve desde su perspectiva dejando la mayoría de los puntos en sala de espera para verificar la información y cobijados bajo las propuestas del gobierno, tema sensible sabiendo que se negocia para ganar, probablemente los profesores no sean los grandes victoriosos.
Tercero en términos del decreto 1278 no se ha avanzado, pues lo fundamental siempre ha sido construir un Estatuto Único Docente que facilite garantías económicas, pero que también vele por la calidad de los docentes del Estado, y el acuerdo que se realizó no tiene claridades frente a esto, sino unas simples migajas que todavía se desconocen para algunos docentes con maestrías;  a su vez se plantean preferencias en términos evaluativos para la dirigencia sindical. Ninguno de esos acuerdos logra solucionar la problemática del 1278, pues no se está pensando en la unificación del estatuto docente y garantizar la calidad en los profesores.
Es por eso que el 11 de septiembre de 2013 cientos de profesores del distrito se movilizaron para desconocer estos acuerdos, que además no se consultaron con la base, con los que día a día y codo a codo construyen país. Gritos de dignidad  que hacen temblar la burocracia sindical y que esperamos sean gritos que renueven la corriente sindical que en los últimos años ha sido cooptada por el capitalismo.