20 de septiembre de 2013

Mercantilismo ramplón en UNAL


 
Relatoría de la reunión del Vicerrector de Sede, profesor Diego
Hernández, con el profesorado de la Universidad Nacional de Colombia
sede Bogotá, el 16 de agosto de 2013, y de la conferencia inaugural
del semestre, inmediatamente siguiente, a cargo del empresario social,
doctor Pedro Medina

Para el día 16 de agosto de 2013 todos los docentes de la Universidad
Nacional de Colombia de la sede Bogotá fuimos  convocados para una
reunión con el profesor Diego Hernández, Vicerrector de Sede, a
realizarse en el Auditorio “León de Greiff” a las 8 de la mañana. Se
anunció también una Conferencia para todos los profesores, con un
invitado especial por parte de la Vicerrectoría, como una especie de
conferencia inaugural del semestre.

Concurrí puntualmente al evento pues me interesaba conocer las
proyecciones de la universidad del señor Vicerrector de Sede, y del
conjunto de la actual administración, y por supuesto, escuchar las
tesis del conferencista externo invitado.

Al evento, realizado en el Aula Máxima del Auditorio “León de Greiff”
asistimos, para fortuna de los organizadores, sólo unos 50 profesores.

El señor Vicerrector de Sede, profesor Diego  Hernández, hizo la
primera intervención, habló más o menos una media hora,  se refirió a
la recuperación física y tecnológica del campus y proyectó sobre la
pantalla del auditorio, las imágenes de los diseños de los edificios
que se construirán y reconstruirán en los próximos años. Mostró el
diseño del edificio de Enfermería, contó que se han destinado $5.000
millones para reforzar el archivo histórico, y dijo además que se
invertirán $14.500 millones de pesos en el Edificio de Doctorados de
Ciencias Económicas y de Derecho. Se refirió también al
fortalecimiento del Centro de Historia Natural en Villa de Leyva, y
comentó acerca de una inversión de $6.000 millones de pesos para
necesidades de urbanismo y de planeación. Subrayó que la plata para
esto, saldrá de las facultades. Hizo referencia también  a los
trabajos de iluminación y de construcción del andén perimetral, cuya
financiación se hará por el Fondo de Construcciones.

Finalmente, el profesor Hernández se refirió a los planes de
construcción de la cafetería de matemáticas y a la rehabilitación de
la Cafetería Central, como necesidades muy sentidas de la comunidad
universitaria que se pretende solucionar con estos trabajos.

La Conferencia del invitado especial, el empresario social  Pedro Medina

El doctor Pedro Medina pronunció una conferencia de un poco más de una
hora. Nos fue presentado como un empresario social, egresado de la
Universidad Nacional, presidente de la Fundación “Yo creo en Colombia”
y como “fundador de Mac Donald’s en Colombia” (realmente ignoraba que
Mc Donald´s se había creado en Colombia).

Inicialmente habló de sus estudios en “hamburguerología” y comentó
luego sobre los logros de muchos colombianos en el exterior, en
particular del doctor Raúl Cuero.

Se refirió a continuación al Programa “Fútbol por la Paz”, la red
“Street Football Net”, creada en Berlín, modelo colombiano de fútbol
callejero que se ha difundido gracias al trabajo de un paisa y un
alemán.

Habló luego sobre cómo la vida está llena de dilemas:  “Cuando la
embarro, ¿lo admito o lo escondo?”  Y “¿lo socializo o no lo
socializo?”. “¿Emprendo o no emprendo?”

Se refirió enseguida a la necesidad de ver “cómo aprendemos a
mercadear lo nuestro”.

Expresó luego la necesidad de asumirnos  en términos de “yo soy
arquitecto e ingeniero de la vida”.

Valoró el aporte de la biomímesis y dijo que “yo sueño que haya clases
de biomímesis en la Universidad Nacional”.  “Ver la naturaleza como un
modelo”. “La posibilidad de que el hombre pueda aprender de las
arañas”.

A continuación, el conferencista invitado por la Vicerrectoría de Sede
a hablarle a todos los profesores de la Universidad Nacional de
Colombia de la sede Bogotá, en un momento de su  interacción con el
público, les solicitó: “Alcen la mano  quienes son profesionales!”

Continuó luego mostrando que “el CHI es energía”, “el CHI es un acróstico”.

Comentó también la importancia de saber “qué tipo de conversaciones me
empoderan y cuáles me desempoderan”.

Habló a continuación sobre su entrevista de trabajo en Chicago con el
ejecutivo y director  de Mc Donald’s,  Jim Cantalupo, cuando
gestionaba la posibilidad de manejar Mc Donald’s en Colombia.

Se refirió luego a un joven presente en el auditorio, que resolvió
revivir el concurso de robótica, lo felicitó y le pidió ponerse de
pie. Subrayó que “hay héroes alrededor nuestro que hay que
reconocerlos”.

Pasó luego a hablar sobre su “Centro de Ampliación de Conciencia” que
él construyó en Choachí.

Hizo alusión a continuación al profesor Diego Hernández y lo felicitó
por  la importancia “de haber logrado eso: conseguir  con Luis Carlos
Sarmiento Angulo el nuevo edificio de Ingeniería”.

En este punto, Pedro Medina se refirió a otra dimensión de su
proyección profesional: “Yo entreno a las reinas de belleza. Yo les
enseño a contar historias” dijo, y nos recordó la historia de las
embarradas y lugares comunes de las soberanas latinoamericanas
mencionando a la madre de Calcuta como su personaje favorito, y
subrayó la importancia de que puedan expresarse mejor.

El gurú empresarial criollo nos recordó luego, en un claro espíritu
voluntarista y con una indudable profundidad conceptual, que “los
estados de ánimo dependen de cada uno de nosotros”.

Seguidamente, el ex ejecutivo de Mc Donald’s  y director de la
Fundación “Yo creo en Colombia” anotó: “no entiendo cómo mucha gente
prefiere tomarse una bebida gaseosa importada y no una aguepanela”.
Complementó su idea expresando: “No comprendo por qué la gente se va a
la selva de Disney y no va a las selvas colombianas”. En este punto
pidió a una de las asistentes en la organización del happening, servir
unos vasos de aguepanela que ofreció a algunos de los asistentes que
bebieron el líquido muy seguramente llenos de fervor colombianista.

Concluyó este aparte de su intervención sentenciando que “Colombia
necesita modelos colombianos”.

Con fino humor empresarial se refirió enseguida a su compañero de
estudio  Alejandro Perdomo, “hijo de taxista y campesino”: “Al tipo le
decían Orbitel, sacaba cinco en todo!”

A continuación, en una transición un poco intempestiva hacia lo
conceptual, esbozó las cuatro teorías que dan forma a su modelo:

1.      Indagación apreciativa (necesidad de cambiar las preguntas)

2.      Efectos bola de nieve (desde su perspectiva, claros en los
casos de Peñalosa y Mockus)

3.      Capital social (confianza, reciprocidad, construcción de redes)

4.      Contagio positivo (en este punto hizo la crítica a lo penosos
y poco efectivos que resultan ciertos discursos de algunas personas
que solicitan limosna en la calle diciendo lastimeramente “Que por
favor me apoye, que no he comido nada…”.

Medina mostró luego un esquema de sinergias entre “contagio positivo”,
“líderes empoderados” y otros elementos, que luego de una hora de
atención en tan compleja conferencia, era ya difícil comprender.

Afortunadamente, en este punto el conferencista nos retrotrajo a la
tierna adolescencia y a los recuerdos escolares con un bello acróstico
que era preciso inventar a partir de una palabra:

S

E

R

E

N

D

I

P

I

T

Y





Aunque no entendimos muy bien el concepto, a pesar de su sonoridad
anglosajona, el lema de Medina “Yo creo en Colombia”, me llevó horas
más tarde a buscar y a encontrar su traducción al español en el
Concise Oxford Dictionary: “serendipia”: “don de descubrir cosas sin
proponérselo”.

A esta altura de la conferencia,  y luego de una hora de tan sesuda y
coherente disertación, el doctor Medina decidió pasar,
afortunadamente,  a un ejercicio práctico: nos pidió que buscáramos en
el auditorio a alguien desconocido, que nos acercáramos a esa persona
y nos presentáramos.  Justificó el ejercicio, explicando que muchas
veces sentíamos temor de relacionarnos y que era muy importante
interactuar con personas desconocidas.

Reconozco que no pude hacer el ejercicio, no tuve valor, fui cobarde
para vencer mis propios temores ante los desconocidos, y del “León de
Greiff” salí  “descubriendo cosas sin proponérmelo”: que algunos de
nuestros insignes directivos, más allá de las obras de infraestructura
(sin duda  importantes y  urgentes),  no tienen ningún proyecto
académico serio de universidad  para la principal universidad pública
del país, y que no tienen ni idea de lo que las ciencias sociales y
humanas, críticas y a la vez proyectivas, elaboran conceptualmente y
diseñan políticamente, en un momento histórico en que el país encara
una compleja negociación de paz, una movilización campesina sin
precedentes, y unos enormes retos en el diseño y construcción del
posconflicto.

A la universidad de Carlo Federici, Marta Traba, Darío Mesa, Leopoldo
Rother, Ernesto Guhl, Guillermo Hoyos y Orlando Fals; a una
institución aún respetable, con cientos de doctores, con estudiosos de
talla internacional en temas de populismo latinoamericano, de
movimientos sociales, de política pública, de violencia, conflicto y
memoria, con expertos en Michel Foucault, Pierre Bourdieu, Norbert
Elias, Bruno Latour, Michel De Certeau, y otras figuras de la teoría
social; a un centro universitario de prestigio al que han visitado
Jean François Lyotard, Noam Chomsky y Teun Van Dijk, entre otros
notables pensadores y cientistas sociales, para exponer sus tesis en
conferencias inaugurales de semestre o de maestrías y doctorados; a
esta universidad, se nos trajo esta vez a la  conferencia inaugural
del primer semestre de 2013, al “fundador de Mc Donald´s en Colombia”,
pretendiendo tal vez fundar un nuevo espíritu y una nueva época: el
del mercantilismo ramplón en la educación superior pública y la de la
conversión de la Universidad Nacional de Colombia en un politécnico de
cuarta.

Como en la propaganda de Davivienda, por una invitación desafortunada,
don Pedro Medina, cuya única culpa es no haberse dado cuenta de a
dónde había sido invitado, estaba esa mañana en el lugar equivocado.

Fabio López de la Roche, PhD. Profesor Asociado IEPRI, Ex Director del
Instituto de Estudios en Comunicación y Cultura- IECO. Coordinador de
la Maestría en Estudios Culturales. Director del Grupo de
Investigación “Comunicación, cultura y ciudadanía”, reconocido por
Colciencias. Miembro del “Centro de Pensamiento y Seguimiento al
Proceso de Paz” de la  Universidad Nacional de Colombia.