19 de noviembre de 2012

El gobierno promulga la paz, pero promueve la guerra




Iniciada hoy la mesa de negociación de la Habana, gran sorpresa tuvo la declaración de Iván Márquez que señalaba el cese al fuego de Noviembre 20 a Enero 20 de manera unilateral por parte de las FARC, ante la negativa por parte del gobierno de un cese bilateral a las confrontaciones, declaración que dio Humberto De la Calle desde Noruega.
Para el gobierno es claro que lo que buscan no es una paz verdadera, sino el silenciamiento de las propuestas alternativas ya hayan hecho o no uso de las armas, por eso  tomarse la atribución de poner a descansar a unas fuerzas militares con más de 500mil contingentes que solo sirven para desaparecer personas inocentes y asesinar guerrilleros, es algo que no pueden permitir. “Jamás pensaremos en cese a la actividad militar” dijo el vocero del gobierno, justificando que eso fortalecería militarmente a la insurgencia. Lo interesante es como con hechos la insurgencia les calla la boca, ya que demuestra ante todo el mundo que su organización no es prioridad sobre los intereses de millones de colombianos que están cansados de noticias trágicas a causa del conflicto armado.
La voluntad es clara por parte de las insurgencias, quieren darle solución a los problemas que presenta el país, con armas o sin armas, para ellos ese no es el inconveniente; no solo las FARC sino el ELN que ya había tenido unos acercamientos en el gobierno de Uribe y señaló estar dispuesto a negociar también.
Para el pueblo Colombiano la necesidad del cese al fuego y la mejora de las condiciones de vida de es la prioridad, ahora pues, la pregunta está en cuánto estará dispuesto a ceder el gobierno Colombiano en sus intereses de padrinos del capitalismo devorador que desplaza campesinos, asesina sindicalistas y promueve política que hacen más ricos a los ricos,  y acrecienta la brecha entre la clase media y los pobres con ellos, para sacarse esa espinita de las insurgencias en los territorios, que impiden la entrada de las multinacionales y el saqueo a los territorios ancestrales.
Ya está claro que el gobierno no quiere prolongar mucho la mesa, -¡que se resuelva la desmovilización ya!- Es la consigna de Juan Manuel Santos y que eso le traiga popularidad a su gobierno para pensarse la reelección. Pero claro está que si no se resuelve a raíz las condiciones mínimas para mejorar la vida de los colombianos y garantizar que no se conviertan nuevas masacres como las de la UP y A LUCHAR, está mesa de negociación no tendrá éxito.
LAS INSURGENCIAS TIENEN LA VOLUNTAD DE RESOLVER TODO DE LA MEJOR MANERA, LA PREGUNTA ES CUÁNTO DE ESTO DESEA EL GOBIERNO COLOMBIANO, SI NO MAS BIEN REDUCIR A SUS ENEMIGOS MEDIANTE UN TRATADO ESCRITO EN EL PAPEL.