18 de noviembre de 2012

La tierra es de quien la trabaja, no de quien mata



El crecimiento de la minería en los últimos años ha sido muy apresurado y desmedido en cuanto a los pasivos, daños ambientales y las consecuencias directas sobre comunidades y sobre la agricultura; es tan nocivo este crecimiento desmesurado que podría afectar a miles de familias campesinas que viven de la ganadería y la agricultura afectando más del 50% de las tierras destinadas para estos fines. 

Cada vez que se planea un proyecto de megaminería en una zona del país se deben realizar consultas previas  a sus habitantes, pero en Colombia se realizan estas consultas sólo para convencer a los campesinos e indígenas que se rehúsan a regalar sus tierras y cuando ellos definitivamente están en desacuerdo con el proyecto, no queda más remedio para el gobierno  que ejercer violencia sobre la población. 

Ante el despojo de las tierras de campesinos e indígenas y la no consulta con las comunidades afectadas por los proyectos mineros, el director de Asomineros de la ANDI asegura que el desconocimiento de funcionarios sobre la explotación minera y de hidrocarburos ha afectado al sector, evitando la concesión de títulos mineros por más de dos años. Pero ante ello sólo vemos la profundización de la locomotora minera que ha socavado los recursos naturales, ha despojado la tierra de los campesinos e indígenas y cada vez pretende abarcar extensas zonas del territorio nacional para la explotación minera y de hidrocarburos.

Es inaudito pensar cómo el Ministro de Agricultura Juan Camilo Restrepo pudo decir que “es la obligación que tiene el minero de volver a entregar, una vez concluya su exploración a cielo abierto, el terreno en las mejores condiciones posibles”, la tierra no es del empresario, es del campesino que trabaja, que cultiva la tierra, que con su esfuerzo, su bien más preciado permite que tengamos un alimento en nuestros hogares. Nuestro territorio no puede ser algo que se da en préstamo a personas ajenas para que saquen exorbitantes ganancias a cambio de pasar por encima del pueblo colombiano.