27 de julio de 2012

Mega Minería envenena el agua de las comunas de Atacama CHILE


El gobierno chileno continua con la política de entrega a las transnacionales de las riquezas del subsuelo, a cualquier costo, sin importar el impacto medioambiental,  sigue otorgando riquezas a las transnacionales sin ningún control ambiental, arrasando, acabando, contaminando el aire, la tierra, el agua, ignorando los reclamos justos de la comunidad de Atacama ya que están siendo afectados seriamente por la extracción irresponsable de las empresas mineras, que tienen licencias para hacer explotación minera en la región.

No basta solamente con que la transnacional se haya apropiado del agua, usándola desmedidamente para la explotación minera, sino que además afecta la salud de niños y niñas, mujeres y hombres de esa Región, afectando entre otras el uso agrícola de los suelos circundantes a los proyectos mineros, este liquido vital arrebatado a los habitantes de Atacama, a quienes ahora pretenden dárselas desalinizada y aumentando los costos.

Antes de la llegada de las empresas mineras, los habitantes de Atacama, no tenían que padecer de cortes de agua, ya que en la actualidad se volvió una costumbre, debido a que el río Copiapó se encuentra totalmente seco.

Frente a esta problemática el ministro de Obras Públicas, Laurence Golborne, anunció la construcción de una desaladora del líquido como medida para suplir las necesidades del consumo humano, la que operaría a partir -recién- de 2017.


El vocero de La Mesa Social de Defensa de Atacama, Jorge Godoy, señalo que “el agua desalada debiera ser consumida por las mineras y el recurso hídrico puro de la cordillera, el agua dulce, destinarse al consumo humano”, lo que la trasnacional pretende  no es que evadir la responsabilidad ambiental y social, dejando el costo de producción y traslado de agua desalada hasta la ciudad, a los bolsillos de las personas, ahorrándose ellos el desembolso.