11 de julio de 2012

Pa la mierda soldados y policías




En Colombia la policía y el ejército no sólo usan bunkers y sacos de arena  para protegerse de los ataques de la guerrilla, su principal escudo es la población civil, pues sin importar que múltiples tratados internacionales condenen la construcción de bases militares dentro de las poblaciones las fuerzas armadas estatales siguen protegiéndose detrás de la población. Por esto diferentes grupos indígenas dijeron ¡no más! Y retiraron las trincheras de la policía.

Los llamados daños colaterales son un problema bastante común en el Cauca, pues en esta región el conflicto se ha agudizado de tal forma que los más perjudicados son los pobladores, pues cuando la guerrilla ataca la policía simplemente se esconde en el bunker.

Ahora bien el aumento de las confrontaciones entre ejército y guerrilla ha ocasionado que los grupos indígenas  reivindiquen sus derechos ante un gobierno que nunca asume su verdadera responsabilidad y solo responde con represión y militarización, a las diferentes formas de lucha que estos realizan. 

En el transcurso de esta semana, la comunidad indígena Nasa de Toribio, Cauca, ante los enfrentamientos entre la guerrilla y el ejercito, y cansados e indignados por tantos años de preocupaciones, muertes, desplazamientos, etc., tomaron la decisión de decir no más. Con valentía y coraje emprendieron hacia el monte  para  desmontar  las trincheras de la Policía, para desplazar totalmente el conflicto armado de sus tierras, y poder vivir como siempre lo han ansiado; en paz. 

Ante la noticia, el presidente reiteró muchas veces que no aceptara la desmilitarización del pueblo, y en vez de eso, ordenó aumentar el pie de fuerza. Al llegar fue abucheado por todos y todas las indígenas presentes, pues rehusó reunirse con ellos.  

Estos hechos no son algo anormal para la sociedad, en vez de eso, son acontecimientos que desde hace años, son olvidados. Por esto mismo, es importante el acompañamiento y el conocimiento de estos tipos de lucha, ya que son parte de un proceso de resistencia, el cual busca la erradicación de este sistema, en donde es más trascendente invertir en guerra, que en educación, salud, vivienda, entre otras prioridades que el pueblo exige para poder vivir digna e igualitariamente.