19 de abril de 2012

Reforma tributaria: Un regalo para las multinacionales extractoras de recursos naturales en Colombia


En el país estamos en una época de expectativa por la reforma tributaria que se llevaría ante el congreso en el transcurso de esta semana para discutirla. En esta reforma el tema del sector minero energético cobra gran importancia, debido a que  la explotación de nuestros recursos naturales no renovables está en auge, y mientras con estas explotaciones y expropiaciones a manos de extranjeros, acaban con el suelo colombiano, esta reforma les brinda su apoyo con esta actividad brindándoles una serie de beneficios a la hora de declarar impuestos, ya que a finales de los años 80`s en el gobierno de Virgilio Barco hubo una alza de impuestos que hizo disminuir la producción de petróleo, y además dicho por el mismo director de la DIAN: “no se puede poner en riesgo a la gallina de los huevos de oro”.

Pero antes de los beneficios que esta futura reforma tributaria les darán a estas multinacionales, en el gobierno de Uribe ya había también aprobado múltiples beneficios a la hora de pagar impuestos, con la excusa de generar confianza inversionista, empleo y riqueza para el país. Claro que estas razones nunca serian validas porque si apenas 200.000 personas en todo el país se emplean en esta actividad, y mientras las regiones donde más se explotan recursos son a  las que menos les llegan regalías. Ahora, en el presente, esta reforma  lo que hará es brindarles privilegios al sector minero y extractivo para que siga explotando de una manera más abierta los recursos naturales, y cada vez hundiendo en la pobreza y desplazando  a la población.

Otro problema que se genera es que el estado deja de recibir cerca de 1.9 billones de pesos por el reconocimiento a estas empresas para que dejen de pagar impuestos, dinero que se deja de invertir en el gasto público porque cada vez es menos, como se ha visto en el transcurso de los últimos años, de cómo la carga tributaria en el 2004 que era del 7.8%  se redujo a 4% en el 2010. Además es inaudito que estas multinacionales no paguen las regalías correspondientes a sus multimillonarios ingresos, y terminen pagando más hasta los indígenas que trabajan la tierra honradamente para la producción de sal en la Guajira.

Ante la ola de explotación y auge de la reprimarización de la economía en nuestro país, lo que se puede suceder a un futuro no muy lejano es una situación llamada “la enfermedad holandesa”, haciendo que los ingresos que llegan al país solo los genere en mayor parte el sector minero y extractivo, debido al descubrimiento de fuentes de explotación, este auge económico durara por poco tiempo porque después con el pasar del tiempo, de alguna u otra  manera esto surgirán  efectos negativos que afectaran otros sectores de la economía del país que conducirá a una crisis económica.

Aunque en la constitución política de Colombia dice que el estado es propietario del subsuelo y de los recursos naturales no renovables, la situación real es otra, las multinacionales son las que se enriquecen con nuestro suelo, enriquecen a sus países de origen con las utilidades que generan aquí, y tras del hecho son las consentidas del gobierno colombiano.

Nosotros como Colombianos, debemos informarnos sobre esta problemática  porque cada vez más empresas del extranjero quieren entrar al mercado colombiano interesadas en las riquezas de nuestro suelo, aprovechando la flexibilidad que les ofrece el  gobierno. Debemos rechazar los espacios donde se discuten esta clase de negocios no provechosos para el país, como lo son la pasada cumbre de las américas e irnos anticipando a los que se nos viene con el TLC.