13 de marzo de 2012

Antes sus tanques y misiles, nuestras estacas de madera



Desde el pasado domingo, la noticia de la  muerte de 16 civiles en Afganistán, le está dando la vuelta al mundo, provocando la reacción de la ONU, de la OTAN, de varios países, pero en especial de los gabinetes de  Afganistán y de Obama y otros funcionarios públicos y dirigentes militares, estadounidense. 

Cerca de las 2 de la mañana (hora de Afganistán) un soldado norteamericano salió de la base, ubicada en la ciudad de  Kandahar, en el distrito de Panjwai y camino varios kilómetros hasta llegar a  Belandi, una villa cercana; estando  allí, el soldado que aun no se identifica, entró a una de las casa y allí asesino a 11 personas que dormían al interior de la morada, prendió a fuego a algunos cuerpos y parte de sus pertenencias, luego salió de la casa y se dirigió a otra donde asesinó a otras cinco personas, entre las víctimas se encontraban 9 niños no mayores de 10 años y tres mujeres.
Algunos de los ocupantes de las casas, escaparon a la ráfaga despiadada de balas con cual el soldado irrumpió en las viviendas y a pesar de la versión de grupo de investigadores  y de la base militar, quienes afirman que era solo un  soldado, que volvió a la base y se entregó, los pobladores aseguran que eran varios soldados y que todo correspondía a una venganza por la explosión de una artefacto cerca a la base militar, ocurrida varios días atrás.

Este acto es solo uno más dentro de la cadena de interminables agresiones que los soldados estadounidenses han cometido contra el pueblo afgano y contra todos los pueblos que invaden de forma directa en términos militares, porque las agresiones del gobierno estadounidense se manifiestan en la miseria y subordinación a la que los pueblos son sometidos;  en los últimos meses el gobierno estadounidense se ha visto obligado a abrir varias investigaciones, una de ellas por un video que apareció en Youtube, donde varios integrantes de las fuerzas militares estadounidenses orinaban sobre los cadáveres de tres afganos, y hace no más de tres semanas, a finales del mes de febrero cinco oficiales, quemaron un número indeterminado de ejemplares del Corán que encontraron en la base de Bagram.

Estos actos, desataron una serie de manifestaciones y protestas que ponían de manifiesto la creciente política antiestadounidense, tan solo las dos primeras acciones anteriormente nombrada, desencadenaron violentos mítines contra todas las organizaciones estadounidenses que dejaron 40 muertos, además de más de 30 ataques suicidas; la  indignación por la muerte de los pobladores de  Kandahar se manifestó en una marcha estudiantil de más de dos mil participantes, donde las principales consignas que agitaban eran la expulsión inmediata de las fuerzas militares estadounidenses, el juicio del soldado en un estrado público en Afganistán, arengas antiestadounidenses e incluso proponen como solución a la invasión yanqui la guerra santa. 

El día de ayer, un grupo de expertos se dirigían a Kandahar para comenzar la investigación de cómo ocurrieron los hechos y cuáles fueron las motivaciones  para que el soldado cometiera tan repudiado acto, pero el grupo se topo con una manifestación que exigía la verdad y el juicio del soldado bajo la ley de Afganistán, la manifestación, se convirtió en un ataque talibán contra la comisión, de ella salieron muertos un policía y un militar estadounidense, el enfrentamiento duró varios minutos.

El pueblo afgano, se encuentra cansado de los múltiples abusos que Estados Unidos a cometido en su territorio, violaron no solo su soberanía política, sino que masacraron y lo siguen haciendo a sus poblaciones, destruyeron sus ciudades, violaron sus mujeres, dejaron sin futuro a sus niños, roban sus recursos naturales, pero aun así el pueblo afgano sigue gritando ¡!YANQUIS FUERA!! Y como dijo un comerciante afgano en un video, “No importan que estén equipados con tanque y armas de fuego, los afganos vamos a expulsarlos y destruirlos con estacas de madera”.