16 de marzo de 2012

DENUNCIA PÚBLICA: Plan criminal para asesinar a defensor de Derechos Humanos


Ser defensor de derechos Humanos y/o activista ha sido en la historia de Colombia una práctica peligrosa, un ejercicio lleno de obstáculos, golpes y lagrimas, pues es la lucha contra los grandes enemigos del pueblo: el capitalismo (y su fase actual el neoliberalismo); el Estado Colombiano, sus fuerzas represivas (legales e ilegales) y su inexistente “justicia”.

No es un secreto que en Colombia hay una grave situación de derechos humanos invisibilizada. Tenemos el primer puesto mundial en ejecuciones a sindicalistas (se habla de que cada ocho días muere uno); primer puesto en homicidios a defensores de derechos humanos (la Comisión Colombiana de Juristas señala que en el 2011 -el peor año desde 1996- fueron asesinados o desaparecidos 55 defensores de derechos humanos); el segundo lugar en atentados contra periodistas; ejecuciones extrajudiciales (que aún se encuentran en total impunidad) han acabado con la vida de cientos de jóvenes de barrios populares; los presos, y en especial los presos políticos viven en condiciones inhumanas y no se les presta los servicios de salud adecuados; cientos de opositores políticos siguen aún desaparecidos y otros muchos han sido ejecutados; las poblaciones son desplazadas por las fuerzas armadas en representación del Estado y las multinacionales (por megaproyectos mineros, como fue el caso de Marmato o de hidroeléctricas, como el caso del Quimbo); un sinnúmero de estudiantes han sido amenazados, algunos judicializados y en menos de un año contamos ya con un estudiante asesinado. Las amenazas por parte de bloques paramilitares urbanos no se han hecho esperar, han amenazado (por medio de panfletos que han inundado las ciudades y los campos, firmados por “las águilas negras, “los rastrojos”,  “los urabeños”, entre otros) artistas, estudiantes, defensorxs de DDHH, sindicalistas, abogadxs, campesinxs, y otras cuantas organizaciones y sectores que con su lucha se convierten en la piedra en el zapato del régimen. 

Es por ello que en  nuestro deber de solidaridad, hacemos la denuncia pública  del plan criminal para asesinar a JOSE HUMBERTO TORRES, reconocido abogado defensor de derechos humanos de la costa atlántica y delegado político ante el gobierno nacional. Las plataformas de derechos humanos, desarrollo y paz en Colombia, por fuentes de extrema confiabilidad, se enteraron de un ofrecimiento según el cual, parapolíticos, paramilitares recluidos en cárceles y miembros del grupo “LOS RASTROJOS” han hecho una bolsa común para ofrecer 200 MILLONES DE PESOS PARA QUIEN ASESINE AL RECONOCIDO DEFENSOR DE DERECHOS HUMANOS JOSE HUMBERTO TORRES, miembro del Comité de Solidaridad con Presos Políticos desde hace 30 años.

José Humberto Torres es uno de los delegados políticos de las organizaciones de derechos humanos colombianas ante el gobierno nacional, en el marco de la mesa nacional de garantías, que precisamente busca garantías políticas para el ejercicio de la defensa de los derechos humanos en Colombia, junto con el Ministerio de Interior y otras instancias del Gobierno y Estado. La situación de riesgo inminente que afronta el Dr. Torres se suma a la de cientos de líderes sociales, reclamantes de tierras, familiares de víctimas de desaparición forzada, ejecuciones extrajudiciales, hombres y mujeres que están siendo perseguidas por ejercer su derecho a la defensa de los derechos humanos.

Las Plataformas de derechos humanos y paz en Colombia exigen al gobierno nacional acciones inmediatas para proteger la vida de José Humberto, quien se encuentra en máximo riesgo, porque aunque tiene un sistema de protección, no es suficiente contra las fuerzas que han decidido acabar con su vida, además que por lo general (nos lo dice la experiencia) esta “protección” no responde a las necesidades de personas que son amenazadas por defender los derechos del pueblo.

El Estado asesina, los medios de comunicación callan, el pueblo sufre y convierte ese sufrimiento en motor de lucha!