3 de marzo de 2012

homofobia en la Armada, ¿un caso aislado?



Otro escandalo volvió a sacudir a las fuerzas militares, esta vez no son falsos positivos, violaciones a niños en Arauca o masacres a la población civil; en esta ocasión el debate es sobre las declaraciones del comandante de la Armada Nacional Roberto  García Márquez en las que admitió no tolerar soldados homosexuales.

Cabe resaltar que la aversión a las personas homosexuales es un principio incrustado en el corazón de las fuerzas militares bajo el discurso de la defensa de los valores, el honor y los buenos morales, lo que ha generado que las personas que aceptan públicamente esta afinidad sexual sean victimas de abusos por parte de altos mandos y sus propios compañeros.

Es por esto que las declaraciones homofóbicas del comandante García son predecibles, aunque causa asombro su cinismo, se sabe que muchos altos mandos de las FF.MM  no toleran la homosexualidad, pero no se esperaría que dichos personajes lo reafirmen en una entrevista.

"No se vería bien un par de militares cogidos de la mano, besándose, eso choca contra el sentido común y contra la ética, la moral y eso más o menos es lo que nosotros siempre buscamos que sea incólume en la institución"  Cuando un militar se expresa tan airadamente en contra de un tema y guarda silencio frente a otros temas, nos deja la idea de  que existen ciertas acciones que se le permiten a las FF.MM y otras que desde que no salgan a la luz pública son incluso incentivadas.

Casi ningún militar en la historia ha dado declaraciones rechazando el abuso sexual como arma de guerra, mientras que por otro lado se cuenta con un amplio expediente de declaraciones de militares en contra del soldado homosexual.

¿Será que se deben perseguir las inclinaciones sexuales de los soldados? O mejor ¿perseguir sus delitos sexuales en contra de la población civil, las guerrillas y sus mismos compañeros?