1 de octubre de 2011

MANDATANDO POR LA SOBERANÍA Y LA AUTONOMÍA ALIMENTARIA


La apuesta por la soberanía alimentaria, dentro del marco del Congreso de Tierras, Territorios y Soberanías, también tiene su espacio para el desarrollo de  estrategias populares que caminen hacia otro tipo de  desarrollo  que se contraponga al modelo capitalista que tanto daño causa a lo largo y ancho de nuestro país, en la mañana del primero de octubre en el tercer piso del edificio de ingeniería de la Universidad del Valle (Cali-Colombia), se dieron cita  un gran número de apuestas y experiencias en general, que se han pensado la soberanía alimentaria, entre muchos otros temas; se discutió alrededor del eje temático algo más de tres horas que tenían como fin la construcción de  mandatos.
La discusión giró en torno  al problema de la soberanía alimentaria  al interior de cada una de las comunidades, el análisis de estas llevó paulatinamente a pensarse dicha problemática a nivel nacional y así mismo en soluciones que traspasaran las comunidades y las regiones. Planteando como principal acuerdo, luego de la intervención  de la vocera del Colectivo Campo  de la Universidad del Valle, que la palabra seguridad alimentaria no es acorde para el tratamiento de la temática ya que no tiene en cuenta una serie de características culturales como la decisión de qué sembrar y de qué consumir, las cuales según la compañera se encuentran recogidas en las palabras soberanía y autonomía alimentaria; llegando así a la conclusión  conjunta, que las instituciones no se preocupan ni por la seguridad ni por  la soberanía alimentaria, termino al cual deben apuntar las propuestas que se realicen en este espacio.
Entre los contenidos discutidos en la comisión, se destacó la necesidad de la reforma agraria, tesis que fue formulada por la vocera de un resguardo indígena del Cauca, esta fue nutrida por los diferentes representantes que se encontraban en la comisión, llegando a contemplar la redistribución de tierras,  viendo esta, como fuente  no solo de aportes económicos, sino también de identidad cultural, relaciones sociales y políticas, que se desarrollan al interior del territorio  que además, de expresar las relaciones anteriores, es una expresión de autoridad,que abre caminos a la construcción de procesos autóctonos  que contemplen todas las necesidades,  tales como salud, educación y justicia afirmaba  Alfredo líder comunitario del Cauca.
También se abarcan temas, como la intervención internacional en el territorio, tema propuesto por la vocera de Rebeldía Estudiantil Organizada, haciendo el comentario de que la intervención  no sólo se de forma directa (el apoyo a políticos y el financiamiento a  paramilitares), sino que también de forma indirecta mediante políticas  internacionales  de desarrollo  que imponen a las comunidades su  visión economicista  e individualista del rumbo a seguir, planteando así entre el conjunto de la comisión que una de las principales tareas es la exigencia a las multinacionales de cualquier tipo se retiren del territorio colombiano y dejen que sean los habitantes de estos quienes decidan el futuro y la utilización de sus suelos, además del desacato de algunas de las normas impuestas por la Organización Mundial para la Salud y la Organización Mundial del Consumidor que solo responden a  intereses imperialistas de corte capitalista y neoliberal; mas no a las necesidades  de las comunidades.
Esto se manifiesta claramente en la prohibición que han hecho estos organismos a la producción, distribución y comercialización de productos tales como a las aves de corral, la leche, los huevos, la carne de res, entre otros productos que eran el sustento no sólo económico, sino alimenticio de comunidades enteras y que ahora no se pueden producir  debido a que se les acusa de ser causantes de enfermedades, pero ¿cómo podemos creer esto si llevamos cientos de años alimentándonos de lo mismo?; asegura Ramiro Guzmán representante del proyecto educativo juvenil de Corinto y complementado con la intervención del vocero de Fuerza Común  el cual habló de la  imposición del uso de semillas, traídas del extranjero, que no sólo deben ser compradas, sino que también, deben ser alimentadas con los productos químicos de la misma empresa para el  exitoso funcionamiento de la  cosecha.
Tras diversas discusiones que giraban en torno a la caracterización del escenario, la muestra de proyectos comunitarios y populares que han sido exitosos como los realizados en el Cauca , el Meta y diversos cabildos y resguardos indígenas de educación en niños y jóvenes, se centró la discusión en la creación de propuestas concretas que satisfagan las necesidades de los pueblos y no estén al servicio de agentes externos, tras la generación de diversas propuestas se logró consolidar dos mandatos, uno interno y uno externo.
El mandato interno busca la modificación de las actitudes de los consumidores, debido a que es en estas actitudes donde tenemos autoridad inmediata bajo el no consumo de productos alienantes que ayuden a la financiación de procesos contra las poblaciones. Además de generar acuerdos entre comunidades con el fin de iniciar procesos de economías alternativas, en las cuales se proteja la producción y comercialización de productos y el mandato externo gira  hacia la exigencia de una reforma agraria alternativa e integral en la cual se distribuyan las tierras y se capacite a las personas paraqué puedan producir los productos que elijan, esta reforma deberá ser la base para que se puedan generar otras dinámicas sociales que atañen a las demás problemáticas como las de  salud  y educación.