8 de junio de 2013

Juan Carlos Orozco y la crisis de la UPN



"Lejos de buscar rectores que potencien la mision de las universidades públicas, el gobierno lo que ha hecho es poner gerentuchos que administren la crisis en la que se encuentra la educación pública"


La Universidad Pedagógica Nacional, educadora de educadores desde décadas atrás ha estado bajo manos negligentes, lo que la ha llevado a una crisis que con el pasar del tiempo ha sido más difícil de superar. 

Desde el periodo administrativo de Óscar Armando Ibarra Russi, quien dejó desde el 2007 un déficit de 8.827 millones llega Juan Carlos Orozco con una política institucional, financiera y administrativa que daba un reflejo de una solución viable para la gran problemática. Solución que al momento  de hacerse realidad, se  demostró que era una falsa promesa manteniendo así la crisis de la universidad.

Ante esto es necesario analizar cada aspecto, dando una profundidad a los detalles que abarcan la crisis, pero en el momento contamos con hechos concretos que los reúnen.

Corporación Universitaria IDEAS:
La relación existente entre esta y la universidad ha ocasionado varios problemas como el suceso ocurrido el pasado 9 de mayo en el que el exsenador Jorge Tapias golpeó a una estudiante de la Licenciatura en Educación Comunitaria con énfasis en Derechos Humanos. 

Se evidencia un aspecto financiero directamente relacionado con el vínculo entre la Universidad Pedagógica Nacional y la Corporación IDEAS, y es el hecho de que los y las estudiantes de programas como el anteriormente mencionado tenga que trasladarse del campus universitario hasta una sede que no es de la Universidad, esto debido a que no se cuenta con las aulas suficientes para suplir las necesidades infraestructurales de una gran cantidad de estudiantes que semestralmente recibe la institución sin garantizar calidades educativas. Al interior de la institución nos encontramos por llamarlo de alguna forma, con una “competencia” por salones y hasta por pupitres.

La falta de infraestructura afecta la calidad académica, pues sin infraestructura y sin implementos no se puede tener una clase digna. Y esto no solamente sucede con la corporación IDEAS sino también con los demás establecimientos que tienen vínculos con la universidad. Vínculos que contienen acuerdos en los cuales los estudiantes o trabajadores de estas entidades pueden hacer uso de las instalaciones de la universidad, es entonces donde se refleja una gran contradicción ya que ni los mismos estudiantes de la UPN pueden hacer un uso completo a los servicios.

Salidas Pedagógicas: 

Un segundo hecho concreto es la problemática que se ha originado por el recorte de presupuesto que se visibiliza en la eliminación de varias salidas de campo en la Universidad, este suceso al igual que el anterior involucra varios de los aspectos de la política administrativa de Juan Carlos Orozco que han dado continuidad hoy en día a la crisis de la Universidad.

Desde un enfoque financiero, encontramos en primera medida un déficit económico que se ha mantenido desde la nefasta administración de Ibarra y en segundo plano la falta de priorización sobre las necesidades de la comunidad universitaria (Estudiantes, Docentes y Trabajadores), es decir, el presupuesto de la universidad se utiliza principalmente en espacios como los de extensión cultural y bienestar universitario, siendo este último un espacio que no ha logrado concretar relaciones de afinidad y calidad con los estudiantes. La extensión cultural llega a obtener un alto presupuesto para la participación en varios eventos fuera de Bogotá, a lo cual no se puede dejar de lado que es un espacio activo y representativo de la universidad, donde siempre se deja en alto el nombre de la institución, pero el problema nace del exceso de espacios y de recursos invertidos.

La calidad académica se ve involucrada entonces en la necesidad de espacios empíricos que potencialicen la formación y la futura labor docente, a lo cual la administración ignora iniciativas de varias asignaturas por visitar espacios propicios para el desarrollo de actividades específicas, la única respuesta recibida hasta el momento es la no existencia de recursos, lo que a su vez conlleva a la eliminación de muchas salidas y el recorte de otras, se exigen entonces docentes formados en todos los aspectos de sus campos laborales pero no se enfatiza en una educación de calidad, patrocinada desde una planta física, una docente y la posibilidad de extrapolar todo lo aprendido a la realidad en un medio empírico.

Por esto mismo los  y las estudiantes indignados exigen que se cancelen estos contratos y que se brinden garantías para que así puedan recibir una educación digna y de calidad.