22 de febrero de 2012

LO QUE DEBE TENER LA NUEVA LEY SEGÚN EL SUE


La semana pasada los rectores de las 32 universidades públicas se reunieron en la Universidad Nacional sede Medellín para hacer acuerdos sobre los puntos fundamentales de construcción de una nueva ley de educación superior. En este encuentro los rectores propusieron que la reforma debería girar en los siguientes ejes: sostenibilidad y financiamiento, sistema educativo con impacto social, equidad y calidad.

A diferencia del programa mínimos de los estudiantes, que tiene 6 ejes, los rectores plantean sólo cuatro, y según Danilo Reinaldo Vivas, presidente del Sistema Universitario Estatal: “estos puntos garantizarán que la educación esté fundamentalmente centrada en que los estudiantes, no sólo con capacidades económicas, sino también los de capacidades intelectuales y bajos recursos económicos, accedan a la educación superior”.

En primera medida, los estudiantes no estamos luchando simplemente por el acceso a la educación superior, sino por una reforma integral que permita entre otras cosas que el estudiante acceda y se mantenga en la universidad, para lo cual vemos temas más profundos que nos permitirán alcanzar este objetivo, como lo es el Bienestar Universitario. Sin embargo, pareciera que para el SUE la educación debe seguir basandose en méritos (cómo lo proponía el art. 1 de la reforma presentada por el gobierno)

 Debemos ver que si simplemente planteamos que aquellos que demuestren capacidades intelectuales independientemente de sus recursos económicos puedan entrar  a una institucion de ducación superior de alto nivel seguiriamos promoviendo la desigualdad social.

 tendríamos que analizar como desde la básica primaria existe una división en la educación que reciben los estudiantes según su condición económica, dado que cada vez son menos el número de estudiantes de colegios públicos que ingresan a la universidad pública.

Es por eso que el problema del acceso a la educación superior  deviene de la educación básica, pues es desde estas bases que se da una discriminación de clase y se le asigna un futuro al pueblo marginado, porque se les da una educación de baja calidad que en la gran mayoría de casos no alcanza para acceder a una formación superior, por tanto, el camino viable es estudiar una programa técnico o tecnológico o ingresar inmediatamente a trabajar, si eligen el primero, es simplemente un mecanismo para cualificar la mano de obra para trabajos de baja remuneración. 

En el marco de ese encuentro, el viceministro de educación superior, Javier Botero, ha señalado que el gobierno liderará la concertación nacional para impulsar una reforma, aunque no se han conocido mayores detalles de los procedimientos de este proceso. Desde la Mesa Amplia Nacional Estudiantil se aclaró que en este momento de construcción de ley no se concertará nada con el gobierno, pues consideramos que éste continúa con su política neoliberal para la educación y por tanto, no podemos hacer una concertación entre los que queremos una educación pública, gratuita y de calidad, y los que quieren una educación de méritos y que permita acumular a unos pocos.

Finalmente, debemos entender que el proceso de construcción de ley no lo hacen solamente los rectores y el gobierno, lo debe hacer el conjunto de la comunidad académica, la cual incluye profesores, estudiantes y trabajadores, pues somos nosotros los que más sufrimos las problemáticas. 

Ni el SUE, ni el gobierno, ni ninguna entidad que no haya realizado un proceso democrático de construcción de ley representará los verdaderos intereses del pueblo, pues recordemos que el SUE es el conjunto de rectores de las universidades públicas, los cuales son elegidos por los Consejos Superiores Universitarios, y los delegados del CSU son del gobierno, lo que implica que el rector es cercano a la postura política del gobierno y su carácter privatizador, para no ir muy lejos, el paulatino proceso de privatización de Wasserman en la Universidad Nacional, el mismo que fue el “gran opositor” de la reforma.