4 de octubre de 2012

38 años de la muerte de Miguel Enriquez

UN 5 DE OCTUBRE MURIÓ EN COMBATE MIGUEL ENRÍQUEZ, SECRETARIO GENERAL DEL MIR CHILENO, QUIEN A UN AÑO DEL GOLPE, SEGUÍA RESISTIENDO.-


El 5 de octubre de 1974 alrededor de 40 agentes del Estado rodearon y cercaron la casa en calle Santa Fe N° 725, (entre Chiloé y San Francisco) en donde se encontraba Miguel Enríquez, Secretario General del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, MIR, quien a más de un año del Golpe se había quedado en Chile levantando la Resistencia contra la Dictadura Militar y rechazó, como sí lo hicieron muchos dentro de la “izquierda”, asilarse y salvaguardar su vida, declarando políticamente que: “El MIR no se asila, el MIR resiste!”.

Bien sabía Miguel que su cabeza era codiciada y por mucho tiempo fue “el hombre más buscado en Chile", pues representaba en sí la lucha directa contra la oligarquía golpista.

Los casi 40 agentes comandados por la DINA rodearon la casa y acordonaron con prepotencia el sector, con tanquetas y hasta un helicóptero. Junto a Miguel habían dos compañeros más y Carmen Castillo, su compañera, que había vuelto a la casa.
Intentaron salir por el patio de atrás cuando recibieron el primer ataque.

El primer cerco no fue muy efectivo. No habían llegado aún suficientes refuerzos. En los primeros momentos Humberto Sotomayor y José Bordas lograron escapar. A uno lo vio Anita, la vecina, saltar al patio de su casa y de ahí a la calle San Francisco; el otro huyó en dirección a Varas Mena, una calle paralela al sur de Santa Fe. (Sotomayor se asiló después en la embajada de Italia y José Bordas fue emboscado por el SIFA el 5 de diciembre. Cayó herido y murió dos días después en el hospital de la FACH, donde fue torturado).

Carmen Castillo fue herida en el interior de la casa y quedo a ratos inconsciente mientras Miguel resistía a la represión disparando.

Miguel grito: “Hay una mujer embarazada, respeten su vida”.

El tiroteo prosiguió, Miguel recibió 10 impactos de balas, uno de ellos dio en su cabeza.

Los cerdos estaban felices….

Las rotativas de prensa informaban al mundo que el heroíco revolucionario chileno, secretario general del MIR, había caído en combate…

Miguel nunca se rindió, y su legado obliga a nunca tener que hacerlo.

RVF