25 de octubre de 2012

EL TRISTE FINAL DE LA MARCHA DE JUANCHO



El siguiente relato junto con las imágenes, son publicados en este medio con la autorización del protagonista  de la historia.


El miércoles 17 de octubre de 2012, en la plaza de Bolívar de la capital colombiana,  el estudiante de la Universidad Distrital  Sede VIVERO, “Juancho”,  se encontraba  ejerciendo su derecho a la protesta como los miles de estudiantes que salieron a marchar por “Por una nueva educación para un país por con soberanía, democracia y paz”.

Alrededor de las 2:15 pm cuando él, junto con sus compañeros, salían de la plaza, unas tanquetas empezaron a perseguirlos, lanzando chorros de agua. Ellos aceleraron el paso, cuando de pronto vieron varias motos que montaban policías y ESMAD y que empezaban  su persecusión. Los estudiantes corrieron y un integrante del ESMAD se atravezó en el camino de Juancho  y se paró frente a él.   “Juancho” lo esquivó por la derecha y ya cuando él creía que no lo estaban persiguiendo más, el integrante del ESMAD le disparó con una aturdidora en su pierna derecha. “Juancho”, aun herido, siguió corriendo con la mala fortuna que lo rodearon dos motos, se bajaron los 2 policías y los 2 del ESMAD que las montaban y le empezaron a pegar con bolillos en su cara y en su cuerpo. Ya cuando Juancho no tenía más fuerzas para soportar este injusto maltrato, cuando en su mente sólo pasaba la esperanza de que esto acabara, llegó una encargada de la Personería Distrital quien llamó a una ambulancia en la que llevaron al pobre Juancho vivo, de milagro, al Hospital San Blas. Por ahora él se está recuperando satisfactoriamente junto con sus demás compañeros que lamentan este suceso tan indignante. 

A veces no somos conscientes de las injusticias que aquejan a nuestro país hasta que no nos tocan o nos afectan de cerca.

Para terminar, lo que dice Juancho es “ las mejores para todos los que se preocupan de verdad y se dan cuenta que esto es una guerra, pero una guerra llena de mucho conocimiento , no tengo bombas, ni granadas pero tengo un conocimiento enorme (…)”