13 de octubre de 2012

AL ESMAD LE GUSTA MUCHO SU TRABAJO. UN CUENTO QUE PARECE VERDAD



- articulo de un reportero rebelde-
El día de ayer escuche por la Jiménez una tombita gritarme muy duro: no jodan, nos gusta mucho nuestro trabajo. Yo consternado voltie a mirar que sucedía, de que era que se hablaba, por qué esos gritos tan exagerados, cuando de un momento a otro vuelve y me grita: por eso es que nos le metimos en la universidad, porque no nos gusta descansar. Haciendo mis investigaciones llegué al meollo del asunto, -con un par de entrevistas y algunas consultas- reconocí de que era que hablaba esa persona, lo que me trataba de decir era que no nos enojáramos con ellos, que los confundíamos cuando les decíamos represores, abusivos, irrespetuosos, groseros, asesinos, que ellos lo único que querían era trabajar y después de haber probado suerte en múltiples "empleos" inestables -lo único que hay en Colombia - para poder sobrevivir tuvieron que pedirle empleo a los paramilitares, otros empezar su vida de lanceros, otros más afortunados pidieron créditos al icetex (que aún están pagando y al triple) para poder hacer la carrera de oficial.
Para nosotros la vida es muy difícil, se nos sale una lagrima cada vez que nos gritan: que feo debe ser reprimir al pueblo para poder comer-me decía uno de ellos-, es pura verdad, nosotros somos lo peor, hemos desaparecido, masacrado, herido y asesinado a múltiples personas por el solo hecho de expresar una opción distinta a la actual, pero es que nos toca seguir ordenes -decía otra policía-. Lo seguiremos haciendo hasta que todo cambie, tenemos unos jefes y tenemos que responder, para eso nos pagan, para eso pensamos, para eso vivimos, esto no depende ni de un nuevo gobierno porque ni a Petro le hacemos caso, acá defendemos a los Carranza, a los Dangond, a los Ardila,  a los Santos,  a los Uribe, ese es el problema, puede que tengamos familia, puede que nuestros hijos no pasen a la universidad, puede que nuestros padres se hallan muerto de hambre, pero nada podemos hacer, son ustedes o nosotros y tenemos que sobrevivir -me dijo una más sincera-.
Hastiado yo de escuchar tanto cinismo, tanta palabrería mamerta de unos cuantos que se justificaban me aleje y me fui, ellos me volvieron a gritar: no nos dé la espalda, venga le contamos otra cosa, no se vaya o le dejamos escrita una amenaza en su universidad y yo de nuevo estremecido me voltie y les pregunté: ¿A qué se refieren? Ellos me empezaron a contar que se metieron a la pedagógica no solo porque el rector los allá mandado sino porque les desagrada los estudiantes, les desagrada tener que estarse en un parque y esperar a que allá una marcha para empezar a actuar, nosotros somos agresivos, híper activos, sin mente, nos gusta las cosas ya y ustedes nos maman mucho gallo, por culpa de ustedes no hacemos nada más que comer empanada en la tienda de al lado, es por eso que les damos bien duro, que les tiramos al cuerpo y lanzamos granadas recalzadas, para que les cueste nuestro aburrimiento -me decía un hombre de esos ESMAD-, que les emputa mucho cuando hay marcha de antorchas o cosas así porque les toca quedarse hasta tarde y que por eso es que nos mandan agua de la tanqueta y nos tiran aturdidora, para poderse ir rápido a la casa. Que lo de la orinada en las paredes, como volvieron las chazas de los estudiantes, los libros (en la UPN) fue orientado, no el impulso de unos cuantos, que la manera como nos cascaron en la nacional la semana pasada fue todo un pretexto montado porque hace rato no se nos metían y aprovecharon el papayo de algunos locos para militarizar la universidad.
Lo que pasó con los arbolitos por la séptima es otra cosa, nosotros no queríamos hacerlo, es que la tanqueta no cabía y pues nos tocó echarle la culpa a la gente o si no nos despedían, sobre todo cuando Petro salió diciendo que no lanzáramos mas gases, es muy jodido la gente no entiende que nos toca hacerle caso al alcalde y al presidente al tiempo y ellos no se la llevan bien. También me decía que la mentirita piadosa de que las recalzadas salían de las papas bomba no fue que el coronel las quisiera decir, sino que los medios lo obligaron a decirlo, tú sabes, se confabularon y el solo seguía órdenes, algo tenía que ver con el miedo en la actual coyuntura de la unidad del movimiento social colombiano.
Así siguieron, me pudieron contar la historia de la represión en Colombia y yo podría contársela a ustedes, pero ustedes la conocen bien porque la han vivido y al igual que a mi nos indignan estos cerdos.

Por eso quisiera comentar ciertas cositas a manera de reflexión, que de pronto tienen lugar en la reflexión de todos ustedes.
1) Esas arengas que a veces gritamos de que se te comen la mujer, de que el que no estudie es policía, que se vayan a Irak si son muy machitos probablemente no tienen el mejor lugar, la idea de la arenga no es insultar a ese individuo que decidió ser el asesino del pueblo sino agitar, rememorar, no olvidar y alentar las energías de quienes nos juntamos, quienes están apreciando, quienes no se convencen, por eso pensarnos consignas más creativas y con mucho mas trasfondo político tiene un gran lugar para los objetivos que queremos alcanzar.
2) Muchos tombos infiltrados, pero sobre todo personas escandalosas, algunos actuando de corazón por su sentido común y que desconocen el sufrimiento de este pueblo ponen constantemente el debate entre los violencia y los sin violencia, cuando el verdadero debate está entre quienes son aliados de su pueblo y quiénes son sus enemigos, aquí venir a juzgar accionares descontextualizados del momento en que se ejercieron es una acción irresponsable, por eso a aquellos que se vuelven violentos contra sus mismos compañeros cuando gritan sin violencia les pedimos piensen un poco más cuál es la manera más correcta de actuar, no significa que siempre lo que se hace "con la violencia es lo correcto", significa que si estamos del mismo lado tenemos que darnos nuestros debates y no cascarnos entre nosotros.
3)  En el capitalismo la fuerza pública esta para reprimir la protesta social, no existe conciliación ni tregua pactada que los haga cambiar, por eso es tan importante cuidarse y hacer las cosas con seguridad, tener confianza de lo que hacemos y la justeza de esos actos pero siempre prevenidos a lo que por parte de ellos puede llegar.
4) A pesar de nuestros muertos, de la cascada que nos han metido, de las cosas como se vendrán cada vez el pueblo va tomando más fuerza y muchos logros vendrán. Finalizada esta semana de la indignación los invitamos a luchar, a no perecer y exaltar la creatividad, estas épocas de cambio requieren de nosotros la energía suficiente para muchas más victorias alcanzar hasta que todo el mundo sea un lugar donde el odio entre la humanidad perezca y la historia de las clases sociales sea un cuento como el que acabo de contar.