2 de octubre de 2012

ESTEBAN SANTOS. UNA MENTIRA MÁS DEL EJÉRCITO.



Éste lunes, primero de octubre, en la base militar de Tolemaida, Esteban Santos, hijo menor del Presidente de la República, recibió su arma de dotación luego de tres meses de entrenamiento. Junto a él, 76 soldados más recibirán sus respectivas armas y labores en diferentes áreas.

Este “héroe de la patria” como es de suponerse no será llevado a combate como a otros jóvenes  militares a quienes  se les arrebatan sus sueños. Esos sueños de un futuro que se destruye  por el magnífico servicio militar obligatorio o la idea del deber servir a la patria.

El recibimiento de armas por parte del heredero del mandatario resulta un  elemento de admiración para la prensa nacional. Mientras que para un joven colombiano, que no tenga la sangre Santos, prestar el servicio militar signifique sacrificar sus sueños por la patria, para Esteban significa amplificar su riqueza por encima de ella y propagar la guerra. Pero al parecer la prensa colombiana no logra distinguir entre sacrificar los sueños y tener lujos, y por eso incentiva, con el ejemplo glorioso de Esteban, a los jóvenes a vincularse al ejército. No nos imaginamos a un Santos patrullando ni la casa de Nariño ni cualquier otro lugar del país y mucho menos arriesgando su vida en alguna zona roja de las montañas colombianas.  

Hay que ver si caemos en la trampa que constantemente nos tiende el gobierno, para quien resulta un negocio la guerra, sin que le importe que este país riegue sangre y derrame lágrimas a diario.