24 de septiembre de 2011

¿Qué están pagando los colombianos?


Para nadie es un secreto que el precio de la gasolina está por las nubes, pero lo que no se sabe es ¿por qué si nuestro país tiene grandes reservas de petróleo y su producción ha incrementado exponencialmente el precio no baja?

Como primera medida, hemos visto que en el congreso siempre se hunde el proyecto de subsidios a la gasolina, debido a que afirman que las personas que tienen carro son una minoría y el Estado no debe subsidiarlas, sin embargo personas como Juan Manuel Corzo dicen que a los congresistas se les debe subsidiar la gasolina, pues con 16 millones de pesos no se puede mantener 2 camionetas. Lo que Corzo no dice es que los congresistas son una verdadera minoría y que se encuentran entre el 25%  con mayores ingresos.

Como segundo punto, debemos ver que la producción de crudo ha venido teniendo grandes inversiones lo que ha hecho que sacar petróleo sea relativamente más barato, a esto debe sumársele  los descuentos en impuestos que se le hace a las transnacionales por traer tecnología al país y que  en ningún momento se le cobran los efectos ambientales de la contaminación que se genera. Lo anterior se traduce en que las transnacionales tienen todo un marco jurídico para llevarse la mayor cantidad de ganancias y no dejar nada en el país.

Aparte de esto, la situación laboral de los trabajadores de la industria petrolera es deplorable, entre los abusos cometidos por las compañías se encuentran,  jornadas laborales extensas alrededor de 16 horas, salarios de miseria, flexibilidad laboral y negación de los derechos sindicales, contrato de paramilitares para controlar a los trabajadores, asesinatos, etc.

Así que no es  un capricho el paro que se está viviendo en estos momentos en Puerto Gaitán, pues se da por el incumplimiento de los acuerdos por parte del Estado y las compañías petroleras, pues las condiciones laborales siguen siendo infrahumanas y los derechos sindicales siguen siendo violados en plenitud, como muestra de esto encontramos el despido de casi 1600 trabajadores por sindicalizarse.

Por todo lo anterior podemos concluir que lo que el pueblo está pagando con el elevado precio de la gasolina, es el deterioro ambiental, las ganancias de las multinacionales y la represión de los trabajadores.