23 de septiembre de 2012

Ahora nos protegen a puñaladas.





El día viernes 21 de septiembre, un grupo de estudiantes de la Universidad Nacional levantó una denuncia contra la empresa de seguridad VISE, que presta el servicio de vigilancia en esta misma institución. La denuncia manifiesta que dos de los estudiantes que la entablaron, unas horas antes, intentaban el ingreso a las instalaciones del campus por la portería de la calle 26 y los celadores de turno no se lo permitieron. La justificación que la celaduría dio en todas las porterías el día viernes para la restricción de la entrada fue que “los estudiantes no tenían nada por hacer en la universidad”, sin embargo en el campus se estaban realizando varias actividades culturales dentro de las que los estudiantes sí podían participar.

Pero la denuncia no sólo alega la restricción en las entradas del pasado viernes. Los celadores no sólo no dejaron ingresar a los estudiantes al espacio universitario, sino que, cuando éstos reclamaron su derecho para entrar al campus, los empujaron. La reacción inmediata de los estudiantes, ante el uso abusivo de la fuerza con el que fueron atacados, fue también empujar a los celadores y seguir su camino hacia adentro de la institución. Segundos después, cuando los estudiantes ya avanzaban dentro del campus, uno de los celadores sacó un puñal de su bolsillo, decidido a usarlo, y lo mandó al cuerpo de  uno de ellos. Gracias a la rápida reacción del estudiante y al empujón que recibió el agresor por parte de un colega suyo, las intenciones violentas del vigilante no tuvieron efectos perjudiciales para el estudiante.

A pesar de que las consecuencias de los hechos no afectaron la integralidad física de ningún presente, queremos mencionarlo y puntualizar tres elementos que nos preocupan:

1) Que una empresa de seguridad privada, a la que en múltiples ocasiones se le han presentado denuncias por abuso contra la comunidad universitaria, siga reproduciendo malos tratos con la excusa de  “la protección del campus”.

2) Que los trabajadores de esta empresa tengan armas en su poder, teniendo en cuenta (como se demostró) que en cualquier momento pueden usarlas sin justificación alguna y sin tener en cuenta las consecuencias de sus usos.

3)    Que esta empresa de seguridad se tome atribuciones ante el desarrollo de la universidad e impida el ingreso a la misma cuando los estudiantes pueden y deben participar en las actividades que se desarrollen en el campus.

Con este incidente debemos recordar que fue la misma empresa que permitió el robo del toro de la facultad de veterinaria el mes pasado. Ni celadores dispuestos por todo el campus, ni cámaras impuestas para “brindar seguridad” percibieron la salida de un toro de ochocientos kilogramos  Y a pesar de que VISE no continúe con nosotros el otro año, seguimos rechazando que la “seguridad” de las instalaciones de la universidad, y de la comunidad que la habita, dependan de una entidad privada de dudosa procedencia que ve en los estudiantes a sus enemigos o a bandoleros que puede agredir. Una empresa de seguridad que usa puñales contra un par de estudiantes y permite el robo de un animal con el que los practicantes de veterinaria hacían investigaciones, pero que hace caso omiso ante el insistente llamado al respeto y a generar una política seria contra los jibaros que usan el campus para la comercialización de drogas; no queremos que esa empresa sea la que nos salude en las mañanas y nos despida en las tardes. Por eso, en estos tiempos, agitamos de nuevo  la necesidad de la contratación directa de todos los trabajadores de servicios, seguridad, administrativos y profesores. 

ver video de lo sucedido