24 de septiembre de 2012

SIN TIERRA, SIN CASA: SIN VIDA


       

El conflicto que vivimos en Colombia tiene múltiples motivos, pero el principal de ellos es la tenencia abismalmente desigual de la tierra. En este país gobierna  una mentalidad terrateniente, paramilitar y corrupta. La tierra es la riqueza que entre las águilas (las del norte y las negras) se disputan. Cada una se cree su dueña y ha olvidado que solo el pueblo que la trabaja puede apropiársela. Aquel pueblo cansado de trabajar para enriquecer a otros mientras muere de hambre. Aquel pueblo que es capaz de crear una relación con la tierra que no esté mediada por el interés capitalizador o materialista, sino que la reconoce como el elemento que puede alimentarlo.

Mientras se intentan llevar a cabo los diálogos de paz, continúan las oleadas de violencia en todo el país. A pesar de que los medios masivos de comunicación sigan encubriendo los múltiples asesinatos y amenazas, no se puede tapar el sol con un dedo. Existen aproximadamente 2.682  asesinatos anuales (en los últimos 31 años) producidos por la disputa agraria.

Son silenciados todos los luchadores sociales que reclaman la tierra de sus comunidades. Éstos reciben constantes panfletos, mensajes a sus celulares y “visitas”. En pocas palabras, el miedo es el aperitivo de cada comida. La restitución de tierras es una nube que se disipa en el aire para las poblaciones desplazadas. Pues además de su condición de desarraigo causada por la violencia, al llegar a los centros urbanos deben vivir el infierno de atropellos propios de una ciudad de miseria y marginalidad. El panorama resulta negro por donde lo miremos pues, a pesar que el gobierno dice ofrecer “garantías” para el retorno a las tierras, las AUC  lo impiden eliminando a los líderes sociales y sembrando terror en las comunidades. Sin contar la participación de algunos picaros pretenden adueñarse de las tierras falsificando títulos de propiedad.

La paz se construye con justicia social porque con hambre no hay paz. Todos los y las colombianas esperamos que la PAZ no siga siendo una caricatura cruel e implique un cambio drástico en el orden social.

ALGUNXS LUCHADORXS Y LÍDERES(AS) SOCIALES ASESINADOS POR LAS BALAS DE LAS AUTODEFENSAS Y LA OMISIÓN DEL ESTADO SON:

Oscar Maussa, Elizabeth Silva Aguilar, Ana María Moreno, Omar Salazar y familia, Edgar Bohórquez Palma, Hernando Pérez, Sara Rodríguez, Inampuez Beto Ufo, Alex Gonzales, Jair Murillo, Rigoberto Ramírez, David Gómez Rodríguez, Ever Verbel Rocha y Bernardo Ríos.

NO LOS DEJEMOS MORIR EN EL OLVIDO