18 de septiembre de 2012

Justicia para Vivian Urrego. Víctima de la violencia contra la mujer



El día de ayer, a las tres de la tarde aproximadamente, se llevó a cabo la audiencia preparatoria por el caso del homicidio de Vivian Urrego, sucedido el pasado 31 de marzo  en el Centro Comercial Gran Estación. Su ex-esposo Javier Giovanny Ceballos Murcia le propinó 27 puñaladas acabando con su vida de una mujer, madre e hija.

La audiencia cayó en la revictimización de la familia de Vivian. El agresor aceptó sus cargos luego de la explicación por parte de la jueza sobre las condiciones y beneficios a los que accedería por hacerlo, y él inició un discurso en el que pedía perdón a la sociedad colombiana, a la familia de Vivian, e incluso al género femenino. Javier Giovanny afirmó no haber planeado el crimen  a pesar de haber llevado el arma con el que cegó la vida de Vivian en el CCGE.

Previo al allanamiento de cargos por parte de Giovanny, la jueza señaló que éste tendría un beneficio de rebaja de pena por sólo el 8.33% de la pena, sin embargo posteriormente la defensa solicitó que se le aplicara un beneficio del 25%.

Recordemos que la fiscalía había hecho un preacuerdo con una rebaja del 47%. Este preacuerdo fue revocado por solicitud de la dirección misma de esta entidad, teniendo en cuenta que a la persona imputada no sólo se le había detenido en fragancia, sino que se contaba con suficiente material probatorio, por lo que no se requería dicho preacuerdo para la sentencia.

El fallo de este caso se dará a conocer el 11 de octubre a las 11 de la mañana en audiencia en los juzgados de Paloquemao.

Este caso que lamentablemente se suma a miles de feminicidios más en el país, Latinoamérica y el mundo, así como a diferentes hechos de violencia que padecemos las mujeres a diario, encuentra su piso en una estructura social fundamentada en el patriarcado y el machismo, sistemas de pensamiento potenciados por las lógicas de explotación y dominación del sistema capitalista y la ideología fascista.

El sector judicial colombiano, así como el de la mayoría de países en nuestra América, no cuenta con legislación apropiada que imparta  justicia a estos repudiables sucesos, y sí promueve la impunidad y el olvido por parte de la sociedad hacia estar grave problemática: la violencia contra la mujer.

Sigamos pronunciándonos sobre éste y los demás casos, no caigamos en el silencio. Que en nuestra lucha por una nueva sociedad sea parte integral la transformación de las relaciones existentes entre hombres y mujeres, para que todos y todas podamos vivir una vida libre de violencias.